Las relaciones entre Estados Unidos y Colombia están experimentando un notable giro tras la reciente reunión entre el presidente Donald Trump y su homólogo Gustavo Petro en la Casa Blanca. A pesar de los meses de tensiones y acusaciones, el encuentro fue calificado como positivo por ambos mandatarios. Petro, satisfecho con los resultados, destacó la necesidad de discutir «temores y expectativas sobre el futuro», subrayando que aprecia la franqueza de los estadounidenses. La embajada colombiana incluso informó que el líder colombiano se mostró “muy, muy feliz” tras la reunión.
Uno de los puntos de discusión más relevantes fue la propuesta de Petro para promover una colaboración entre los ejércitos de Colombia y Venezuela con el fin de combatir el narcotráfico en la frontera común. Esta iniciativa refleja la urgencia en la lucha contra el narcotráfico, un tema crítico que ha tensionado las relaciones entre ambos países. Además, Petro solicitó la mediación de Trump para mejorar las relaciones con Ecuador, que recientemente se han visto afectadas por la imposición de aranceles entre ambos países.
A pesar de la mejora en la comunicación, la tensión subyacente persiste, ya que ambos líderes han intercambiado críticas en el pasado. A un mes de la reunión, el clima era de confrontación, con acusaciones de Trump hacia Petro y viceversa. Sin embargo, este reciente acercamiento podría representar una nueva era en la diplomacia entre Colombia y Estados Unidos, con un enfoque renovado en la cooperación para abordar problemas como el narcotráfico y las relaciones diplomáticas en la región.
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