El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha expresado su preocupación por el hallazgo de una bomba en la zona fronteriza con Ecuador, sugiriendo que podría tratarse de un ataque desde el país vecino y no de un grupo armado ilegal. Durante una reunión del Consejo de Ministros, Petro enfatizó que la situación está siendo investigada y que es crucial esclarecer el origen del artefacto explosivo, que él considera podría haber sido lanzado desde un avión.
Petro también comunicó esta delicada situación a su homólogo estadounidense, Donald Trump, pidiendo su intervención para que dialogue con el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa. Aseguró que Colombia «no quiere ir a una guerra» y subrayó la importancia del respeto a la soberanía nacional en medio de esta creciente tensión. El mandatario colombiano destacó la necesidad de verificar la seguridad del artefacto encontrado antes de tomar decisiones sobre el asunto.
En un panorama ya complicado entre ambos países, que desde enero mantienen una fricción comercial marcada por altos gravámenes y tarifas en productos colombianos, el incidente añade un nuevo nivel de tensión a las relaciones bilaterales. Petro manifestó su orgullo por haber mantenido a Colombia fuera de los «peligros de misiles», haciendo hincapié en que ni el país ni su población deberían ser expuestos a ataques, independientemente de su naturaleza.
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