En una reciente edición de ‘El Hormiguero’, el programa decidió abordar uno de los temas más comentados de la semana tras la intervención de Miguel Ángel Revilla, el cual había sido demandado por el rey emérito. La controversia surgió a raíz de la portada de la revista ‘Diez Minutos’, donde se publicó una fotografía de la princesa Leonor en bikini, desatando un amplio debate sobre la privacidad de los personajes públicos versus el interés de los medios de comunicación y el morbo del público.
Tamara Falcó, quien es recurrentemente perseguida por los paparazzi, expresó su disconformidad ante este tipo de prácticas, cuestionando la justificación del acoso por el mero hecho de ser una figura pública. «¿Ese tipo de acoso por qué está justificado?», se preguntó, haciendo énfasis en la diferencia entre el compromiso de aparecer en actos oficiales y la invasión a la vida personal que supone este tipo de fotografías.
El debate se intensificó con las opiniones de Nuria Roca y Cristina Pardo, quienes señalaron el valor monetario que tienen estas fotografías para los medios, contrastándolo con la coacción a la libertad personal. Por su parte, Pablo Motos criticó la doble moral del público, que mientras critica estos actos, no deja de consumir contenidos invasivos cuando estos resultan suficientemente morbosos, haciendo una comparación con programas como ‘La isla de las tentaciones’.
Juan del Val, uno de los colaboradores, argumentó que si bien se podría debatir sobre la ética de publicar dichas imágenes, el hecho de que alguien sea personaje público lo somete al mismo riesgo de exposición que cualquier otro. «Las fotos se publican porque nosotros las vemos y las leemos», afirmó, enfatizando el interés que suscita ver a figuras de la realeza en situaciones cotidianas o menos formales.
Este incidente revive una vez más el eterno debate sobre los límites del derecho a la privacidad de las personas públicas frente al derecho a la información y el entretenimiento del público. Aunque parece que no se llegará a una solución definitiva pronto, es evidente que el tema sigue generando polémica y dividiendo opiniones tanto entre el público como entre los profesionales de los medios.