En la reciente Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) en Budapest, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, expresó su admiración por Santiago Abascal, líder de Vox, al calificarlo como su «jefe» y elogiando su liderazgo ante un público entusiasta. «No se podría querer un líder mejor que tú», destacó Orbán, quien se mostró abiertamente alineado con los postulados de la derecha nacionalista y conservadora en Europa. Este foro, que reúne a destacados políticos y figuras del conservadurismo global, considera a Abascal un aliado clave en la lucha por la soberanía nacional y la identidad europea.
Abascal, quien viajó a Hungría para respaldar a Orbán en las elecciones de abril, enfatizó que el destino de Europa está en juego en estos comicios, señalando a Hungría como un «bastión» contra la influencia de Bruselas. Afirmó que es esencial mantener un gobierno que defienda los valores patrióticos y conservadores, subrayando la importancia del liderazgo de Orbán en este contexto. Durante la conferencia, el presidente estadounidense, Donald Trump, también brindó su apoyo a Orbán, destacando la importancia de este tipo de liderazgos en la configuración de un Occidente renovado.
En su intervención, Orbán también denunció las supuestas injerencias de la Unión Europea y Ucrania en las elecciones húngaras, advirtiendo sobre lo que considera un deterioro de la democracia europea. Acusó a Bruselas de traicionar los tratados y de intentar imponer un gobierno pro-Bruselas en Hungría, un claro reflejo de la tensión política que se vive en el continente. La CPAC de Budapest reúne a una comunidad internacional de líderes ultraconservadores, resaltando así el creciente movimiento en Europa por la defensa de los valores tradicionales frente a la modernización y globalización.
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