En un acto reciente, la portavoz del grupo socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha, Ana Isabel Abengózar, se pronunció en defensa de los acuerdos alcanzados en la Mesa Regional del Agua, criticando al Partido Popular (PP) por haberse «autoexcluido» del debate. Abengózar señaló que este comportamiento del PP, liderado en la región por Paco Núñez, responde a las instrucciones de Miguel Tellado, dejando en evidencia una dependencia de las directrices de la dirección nacional ubicada en Génova.
Durante una rueda de prensa celebrada en la sede del PSOE de Castilla-La Mancha, Abengózar enfatizó que el PP parece haber creado su propia mesa paralela para hablar del agua, ya que no podrían sentarse en la Mesa Regional del Agua donde se busca defender de forma unánime los intereses hídricos de la región. Este hecho, según Abengózar, no es un caso aislado, ya que se sumaría a otros episodios en los que Núñez se ha desmarcado de los consensos regionales, como ocurrió con el Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha.
En el contexto de la celebración del Día Mundial del Agua, la portavoz socialista aprovechó para criticar la «falta de credibilidad» del PP, subrayando que sus acciones representan una traición a Castilla-La Mancha, especialmente en lo que respecta al Estatuto y a los recursos hídricos. Abengózar insistió en la importancia de mantener la unidad en la defensa del agua en la región, asegurando que Castilla-La Mancha exige más derechos sobre el agua de regadío y solución a los problemas en cuencas como el Júcar y el Alto Guadiana, además de nuevas reglas de explotación del trasvase.
En otro ámbito, Abengózar se refirió a los esfuerzos del gobierno regional, liderado por Emiliano García-Page, para mejorar la sanidad pública. Resaltó que las negociaciones, como las relacionadas con la carrera sanitaria, se realizarán con los profesionales adecuados y no con un PP que considera «carece de credibilidad» por su historial de recortes en el sector durante su gobierno.
La portavoz subrayó que el actual gobierno de Castilla-La Mancha no ha cejado en su esfuerzo por defender e invertir en el sistema sanitario regional, así como en los derechos de los trabajadores del sector, contrastando con las criticas al PP de quienes considera no tienen la autoridad moral para hablar de sanidad pública.

















