Del 27 al 28 de enero de 2026, Ottawa se convirtió en el escenario de un diálogo crucial entre los gobiernos de Canadá, México y Estados Unidos, en lo que fue la Novena Reunión del Diálogo de Drogas de América del Norte (NADD). Este encuentro anual reúne a responsables de políticas antidrogas, líderes de la aplicación de la ley y expertos en salud pública de los tres países, con el objetivo de unir fuerzas frente a la grave amenaza que representan las drogas ilícitas, en especial el fentanilo.
El contexto de esta reunión es alarmante. La rápida evolución del paisaje de drogas ilegales —marcada por decisiones drásticas como la designación de carteles como Organizaciones Terroristas Extranjeras y la calificación del fentanilo como un arma de destrucción masiva— acentúa la urgencia de la colaboración intergubernamental. Durante las discusiones, se abordaron las tendencias actuales del tráfico de drogas y el uso de sustancias, así como enfoques coordinados para combatir el tráfico ilegal en Norteamérica.
Un punto focal de la reunión fue la revisión de los cinco ámbitos prioritarios establecidos el año anterior: los modos y métodos del tráfico de drogas, las drogas sintéticas emergentes, la demanda de drogas y los esfuerzos de salud pública para contrarrestarla, los flujos financieros ilícitos asociados al tráfico y la venta de armas como facilitador de esta actividad criminal. Los avances en estos frentes son muestra de un compromiso compartido hacia un futuro más seguro y saludable para la región.
Aprovechando los logros del año previo, Canadá, México y Estados Unidos reforzaron su compromiso de reducir el daño a la seguridad pública ocasionado por el tráfico y uso de drogas. Para ello, las naciones acordaron coordinar sus esfuerzos a lo largo de los próximos tres años en tres prioridades estratégicas: asegurar la cadena de suministro global contra el tráfico de drogas, fortalecer la implementación de políticas efectivas de drogas y la aplicación de la ley, y disminuir las muertes por sobredosis, mitigar el daño y aumentar las tasas de recuperación a largo plazo.
Las estrategias acordadas incluyen el refuerzo de la seguridad en fronteras y correos, la interrupción de redes de tráfico de armas que apoyan el comercio de drogas, y el cierre de sistemas financieros utilizados por redes criminales. Además, se prevé la implementación de pruebas en aguas residuales para detectar drogas y alertar sobre nuevos riesgos.
Durante el diálogo, se destacó un compromiso histórico que la administración del expresidente Trump logró con China respecto al control de las exportaciones de productos químicos precursora a Norteamérica. Este acuerdo es vital para que los tres países utilicen el NADD como plataforma para monitorear mejoras en la mitigación de brechas en la cadena de suministro global.
Establecido en julio de 2016, el NADD tiene como misión principal fomentar la transparencia y el intercambio de estrategias concretas, mejores prácticas y datos entre Canadá, México y Estados Unidos. La meta es promover una comprensión profunda de los retos que el comercio ilícito de drogas y el uso de sustancias plantea para América del Norte, además de impulsar soluciones coordinadas y sostenibles que beneficien a toda la región. En un mundo donde las drogas ilícitas siguen cobrando vidas y afectando comunidades, cada avance y cada diálogo se convierte en un paso esencial hacia un futuro más prometedor.
Fuente: WhiteHouse.gov

















