En un reciente pleno en las Cortes de Castilla-La Mancha, Ana Isabel Abengózar, portavoz del grupo parlamentario socialista, se dirigió al grupo parlamentario popular con contundentes críticas respecto al debate sobre la financiación autonómica y la condonación de la deuda. Abengózar rechazó recibir lecciones de un partido, al que acusó de no tener propuestas concretas ni alternativas para Castilla-La Mancha, y que con sus decisiones perjudica los intereses de la región.
Durante su intervención, Abengózar destacó que la región lleva años reclamando un sistema de financiación que garantice igualdad y solidaridad en el reparto de recursos del Estado, asegurando que todos los ciudadanos puedan acceder a los mismos derechos. Subrayó que el debate no debería centrarse solo en euros por habitante, sino en las necesidades específicas de cada persona, considerando el coste adicional que supone prestar servicios en una comunidad como Castilla-La Mancha. La región enfrenta un costo efectivo más alto que otras comunidades debido a su amplia extensión, dispersión poblacional, envejecimiento y zonas rurales, aspectos que deberían ser reconocidos en el nuevo modelo de financiación como un cumplimiento de la Constitución, no como un privilegio.
Abengózar calificó de «irresponsable» al Partido Popular y recordó que, mientras estuvieron al frente tanto del Gobierno central como del autonómico, nunca alzaron la voz contra los recortes a Castilla-La Mancha. Manifestó que el PP carece de un modelo y un proyecto claro, y lanzó una advertencia sobre la ambigüedad de sus posicionamientos políticos antes de la cumbre del partido en Zaragoza.
En contraposición, Abengózar afirmó que el Gobierno del presidente Emiliano García-Page sí tiene un proyecto definido para la región, basado en un sistema de financiación justo, suficiente y solidario que aborde las diferencias intercomunitarias. Criticó al PP por su historial de votaciones en contra de Castilla-La Mancha en el Congreso de los Diputados, particularmente en temas como el techo de gasto y la condonación de la deuda, una cifra cercana a los 5.000 millones de euros.
Finalmente, recordó el legado negativo dejado por María Dolores de Cospedal, y cómo la condonación de la deuda significaría un ahorro estimado de 760 millones de euros en intereses para la región en los próximos años, colocando a Castilla-La Mancha como la comunidad autónoma más beneficiada por habitante en este aspecto.
















