La pista Esperanza Calvo de Cuenca ha sido, una vez más, el escenario donde la pasión por el baloncesto se ha desbordado en la Copa U19 Masculina de Castilla-La Mancha. Este torneo, que se ha convertido en un verdadero clásico para los aficionados a este deporte en la región, reunió a cuatro equipos ansiosos por hacerse con el título. La atmósfera era palpable, con el sonido de los balones rebotando en el parqué y el murmullo expectante de los seguidores que llenaban las gradas.
El Neumáticos Ángel Castellanos Baloncesto Illescas se coronó campeón, llevándose el trofeo tras un partido vibrante en la gran final que les enfrentó al Club Baloncesto Globalcaja Cuenca. Desde el pitido inicial, los illescanos mostraron una sólida estrategia, controlando el marcador con una ventaja que a menudo superó los diez puntos durante la primera mitad. A pesar de que el equipo local luchó con determinación, logrando reducir la distancia en el tercer cuarto, el último tramo del encuentro vio a Illescas mantener su composure y eficacia, asegurando su victoria.
El evento estuvo marcado por momentos de tensión, donde cada punto contaba y la emoción de los espectadores se reflejaba en la intensidad del juego. La entrega de premios, que tuvo lugar al finalizar el encuentro, destacó la entrega tanto de los jugadores como de los organizadores. Al evento asistieron personalidades como el alcalde de Cuenca, Darío Dolz, y la concejal de deportes, Charo Rodríguez, quienes no solo fueron testigos del espectáculo, sino que también reafirmaron el compromiso del Ayuntamiento con el deporte en la ciudad.
En las semifinales, los cuencanos demostraron su capacidad de liderazgo desde el comienzo frente a un equipo digno rival, logrando acceder a la final con una ventaja de ocho puntos al descanso. En la otra semifinal, Illescas, mostrando su poderío, superó a un bien organizado Puertollano, subrayando así su posición como candidato firme al título.
De esta forma, la Copa de Castilla-La Mancha no solo celebra la competencia, sino que también fomenta la camaradería y la pasión por el baloncesto. La emoción sentida en los palcos, las gradas y en cada rincón de la pista reflejó el compromiso de todos los involucrados: jugadores, entrenadores, organizadores y aficionados. Un evento que, sin lugar a dudas, reafirma la importancia del deporte en la comunidad y deja una huella imborrable en los corazones de los amantes del baloncesto.
Fuente: Federación de Baloncesto de Castilla-La Mancha
















