Monarca Marroquí Solicita a sus Súbditos Abstenerse de Realizar el Tradicional Sacrificio de Cordero en Ritual Islámico

En un gesto sin precedentes en su reinado de 26 años, el rey Mohamed VI de Marruecos ha instado a sus súbditos a renunciar a la práctica tradicional del sacrificio del cordero durante el Aid el Adha, conocido como la Fiesta del Sacrificio, argumentando los desafíos climáticos y económicos que enfrenta la nación norteafricana. Esta petición, que rompe con una costumbre profundamente arraigada en el islam, refleja las preocupaciones emergentes sobre la sustentabilidad y el bienestar de la población en contextos de adversidad ambiental.

La Fiesta del Sacrificio, que se celebra 70 días después de finalizar el ramadán, es uno de los momentos más significativos en el calendario islámico, donde familias marroquíes adquieren un cordero macho para degollarlo, en un acto que conmemora la disposición de Abraham a sacrificar a su hijo como acto de obediencia a Dios, antes de que este último proveyera un cordero para el sacrificio en su lugar. Sin embargo, este año, la festividad se enfrenta a un cambio drástico por causa de factores ambientales y económicos adversos.

El comunicado real, leído por el ministro de Asuntos Islámicos, Ahmed Taoufiq, hizo énfasis en la disminución significativa de cabezas de ganado y en los efectos perjudiciales que la compra del animal para sacrificio podría tener en amplias capas de la población, especialmente aquellos con ingresos limitados. El rey no sólo llamó a renunciar a este acto de fe, sino también a mantener otras tradiciones del Aid el Adha que no requieren grandes gastos, como rezar en las mezquitas, dar limosnas y reunirse con seres queridos, en agradecimiento a la generosidad divina.

Este llamado real es la respuesta a un contexto de secuelas severas derivadas de la crisis climática y el manejo insostenible del agua y la tierra, manifestado en una pérdida de más de un tercio de la cabaña marroquí en los últimos nueve años. A esta problemática se suman los efectos de seis años consecutivos de sequía y un modelo agrícola y ganadero orientado a la exportación que ha resultado insostenible en lo ambiental.

El aumento exorbitante del precio de los corderos, que ha pasado de costar unos 145 euros hace un par de años a oscilar entre 290 y 675 euros actualmente, sumado a la recesión económica, ponen de manifiesto la difícil situación a la que se enfrentan muchas familias marroquíes. Ante este panorama, el Gobierno ha tomado medidas como la supresión de aranceles sobre la importación de animales y la exención del IVA, además de buscar la importación de ganado desde países como Australia, España y Rumanía, en un intento de mitigar la crisis.

Este incidente no solo resalta los desafíos que Marruecos enfrenta en términos de cambio climático y estrés hídrico, tal como señala la OCDE, sino también pone en evidencia las problemáticas económicas y sociales más amplias, desde la baja inversión privada nacional hasta un mercado laboral marcado por el desempleo juvenil, el escaso empleo femenino y elevadas tasas de trabajo informal.

La decisión del rey Mohamed VI, marcada por la renuncia a la tradición del sacrificio en el Aid el Adha, no solo es un hito en su reinado sino también una medida que subraya el grave impacto del cambio climático y la urgencia de adoptar prácticas más sostenibles y responsables a nivel nacional.

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