En un contexto donde la protección de la infancia se ha convertido en un tema trascendental en la agenda pública, el presidente de Estados Unidos ha proclamado abril de 2025 como el Mes Nacional de Prevención del Abuso Infantil. En un mensaje claro y contundente, el mandatario enfatiza la importancia de empoderar a cada niño en el país, destacando su papel fundamental como el futuro de la nación y la responsabilidad colectiva de mantener su bienestar.
La proclamación aborda de manera directa los peligros que enfrentan los más jóvenes, reconociendo que los entornos familiares estables y amorosos son los mayores defensores contra el abuso infantil. En este sentido, el presidente llama a la ciudadanía a participar activamente en la prevención del abuso y la negligencia, sugiriendo que acciones proactivas podrían reducir significativamente los riesgos de problemas mentales, como la depresión y el abuso de sustancias en la juventud.
Uno de los puntos más polémicos de la proclamación es la referencia a la ideología de género, que el presidente califica como un «peligro siniestro» para los niños. Asegura que algunas corrientes están «indoctrinando» a los menores a creer que podrían estar atrapados en el cuerpo equivocado. En su mensaje, clama que los niños son perfectos tal y como son y manifiesta su compromiso de eliminar la influencia de estas ideologías en las escuelas públicas. Con la firma de la Orden Ejecutiva 14187, el presidente busca poner un alto a la enseñanza de la ideología de género en el ámbito educativo y amenaza con retirar el financiamiento público a las instituciones que realicen procedimientos médicos relacionados con la transición de género en menores.
Además, el mandatario destaca sus esfuerzos por combatir el tráfico infantil y la necesidad de garantizar un entorno seguro para el desarrollo saludable de los jóvenes. A través de esta proclamación, se hace un llamado urgente a la sociedad para que tome conciencia de la seguridad y el bienestar de los niños, invitando a todos los estadounidenses a invertir en sus vidas y apoyar iniciativas que fomenten su desarrollo integral.
La declaración concluye con un fuerte compromiso de justicia, prometiendo que «todos los perpetradores que inflijan violencia sobre los niños serán castigados con todo el peso de la ley». Así, el presidente reitera su objetivo de asegurar que cada niño en América tenga las herramientas necesarias para abrazar las oportunidades que el futuro les ofrece, en lo que califica como el regalo de la vida.
Fuente: WhiteHouse.gov