Ciudad Real vibra con el espíritu del Carnaval escolar: una celebración que une tradición, creatividad y comunidad
Este viernes, las calles del centro de Ciudad Real latieron al ritmo de la ilusión y la alegría en la tercera edición del Desfile Escolar de Carnaval, un evento que ha logrado consolidarse como uno de los momentos más esperados del calendario festivo de la ciudad. Con una participación récord, más de 4.000 escolares en movimiento, la jornada demostró que la cultura, la convivencia y la creatividad son el verdadero latido de la comunidad educativa y de toda la ciudad.
Un aumento notable en la participación y nuevas incorporaciones
Este año, la participación se incrementó en más de mil escolares respecto al año pasado, alcanzando una cifra que rompe récords en la historia del desfile. La implicación de 20 centros educativos refleja un entusiasmo contagioso que se traduce en color, música y diversidad en cada paso que dan los niños por las calles. Tres nuevos colegios se sumaron a esta celebración, demostrando cómo la iniciativa sigue creciendo y fortaleciendo el vínculo entre la escuela y la comunidad.
Una jornada llena de emociones y reconocimiento
Desde la Plaza Mayor, el alcalde Francisco Cañizares, junto a la concejal de Educación, María José Escobedo, y otros miembros de la Corporación municipal, entregaron placas conmemorativas a cada uno de los centros participantes, en un acto que simboliza el reconocimiento y gratitud por su esfuerzo y entusiasmo. Para docentes, alumnos y padres, estos gestos refuerzan la identidad del Carnaval escolar como un acto de unión y orgullo colectivo.
El alma del desfile: la creatividad y el mensaje educativo
Las propuestas temáticas de los centros reflejaron imaginación y compromiso social. Desde “Bajo el mar” hasta “La comunicación y el autismo”, pasando por “Cuentos clásicos”, “De la abeja a la miel” y “Un viaje por los continentes”, cada grupo llevó a cabo elaboraciones artísticas que no solo deslizaron sonrisas, sino que también transmitieron valores y mensajes de inclusión, respeto y conciencia ambiental. La creatividad de los niños y jóvenes ha llenado las calles de Ciudad Real de luz, color y esperanza.
La llegada de “Sanjote”: la nueva mascota del Carnaval escolar
Uno de los momentos más destacados fue la presentación de “Sanjote”, la nueva mascota oficial del Carnaval escolar. Resultado de la creatividad y participación de los propios centros, esta simpática figura, que fusiona la tradición de la sardina con la figura de Don Quijote, simboliza la unión entre historia y celebración popular. La concejal Escobedo explicó que “Sanjote” nació con vocación de ser un símbolo duradero, que representará cada edición y será una parte entrañable del desfile en los años venideros.
Un fin de semana lleno de fiesta y alegría
La celebración continuará durante el fin de semana con actividades diseñadas para mantener esa misma energía festiva. El sábado, en los Jardines del Torreón, se celebrará un tardeo musical organizado por la Concejalía de Festejos, invitando a vecinos y visitantes a disfrutar de propuestas musicales en un ambiente amigable. Y el domingo, llega la esperada Gran Piñata, un evento que reunirá a unas 40 agrupaciones, más de 4.200 participantes y un público diverso que llenará las calles de tradición, fantasía y convivencia.
El clima acompaña y la ciudad se prepara para una jornada que impulsa la economía local y proyecta una imagen dinámica y acogedora. Con temperaturas agradables y mucho sol, Ciudad Real invita a sus habitantes y visitantes a salir a la calle, participar y celebrar la cultura popular que une generaciones y corazones.
Un Carnaval que fortalece los lazos comunitarios
El Desfile Escolar de Carnaval no solo es una exhibición de creatividad infantil, sino un acto que revela el espíritu de una ciudad vibrante y participativa. La implicación de las escuelas, el esfuerzo de docentes y familias, y la emoción visible en cada niño que desfiló por las calles confirman que Ciudad Real sabe cómo convertir la tradición en una celebración viva y sobre todo, humana. Porque, al final, el Carnaval escolar es una gran familia en la que todos encontramos un espacio para compartir, aprender y soñar juntos.
¡Larga vida al Carnaval de Ciudad Real y que su alegría contagiosa siga iluminando nuestras calles y corazones!
[Imagen ilustrativa del desfile escolar en Ciudad Real]

















