La Semana Santa de Ciudad Real 2026 inicia su camino hacia la devoción y la tradición con un acto lleno de significado y emotividad. El pasado sábado, en el teatro Quijano, la ciudad vivió uno de sus momentos más esperados: el Magno Pregón de Semana Santa, pronunciado por Bernardo Torres, vicario judicial del tribunal eclesiástico y presidente del cabildo de la Catedral. Un acto que no solo reunió a autoridades civiles y religiosas, sino también a generaciones de cofrades, vecinos y visitantes que sienten en su piel la importancia de esta celebración.
En un ambiente cargado de emoción, Torres invitó a toda la comunidad a mirar más allá de la procesión y de las calles iluminadas por las luciérnagas de las velas. “La calle no se puede separar del templo”, dijo con firmeza, recordando que la fe compartida y la catequesis que encierran los recorridos procesionales son la esencia misma de la Semana Santa. Para él, esta celebración va mucho más allá del espectáculo popular; es un momento de reflexión, de encuentro espiritual y de reafirmación de los valores cristianos que nos unen.
El pregón, cargado de humildad y pasión, recorrió la historia de las distintas hermandades y cofradías de Ciudad Real, desde el Viernes de Dolores hasta la ansiada Resurrección. La música de la Banda de Música de Ciudad Real acompañó cada palabra, elevando el mensaje y creando un ambiente de profundo agradecimiento y esperanza. No faltaron toques de emotividad cuando Torres enfatizó la fuerza evangelizadora que poseen las cofradías, testimonio vivo de la fe en la calle y en la comunidad.
El acto contó con la presencia del alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, quien resaltó la implicación del pregonero en la vida cofrade y manifestó su alegría por la sintonía entre la sociedad civil y la iglesia. “El pregón ejemplifica esa colaboración necesaria para que nuestra Semana Santa siga creciendo en esplendor y significado”, señaló Cañizares. Además, la sala se llenó de gestos de apoyo y reconocimiento a una tradición que representa los valores de unión, devoción y cultura en nuestra ciudad.
Para poner el broche a una noche tan especial, la Agrupación Musical Santísimo Cristo de la Piedad, de Miguelturra, interpretó un concierto que elevó el espíritu de los asistentes, preparando el ambiente para los días de fervor que están por venir. La cercanía de la Semana Santa en Ciudad Real se siente en cada rincón, en cada mirada y en cada corazón que espera con ilusión las procesiones y la reflexión que estas inspiran.
Así, con actos como este pregón, Ciudad Real reafirma su compromiso con una tradición que trasciende el tiempo, construyendo puentes entre historia, fe y comunidad. La Semana Santa de 2026 no solo será una celebración en las calles, sino una oportunidad para profundizar en el verdadero significado de la fe y la fraternidad que nos unen como ciudad y como mundo cristiano.

















