En el reciente campeonato Nacional Sub23, dos destacados atletas, el puertollanense y el valdepeñero, se enfrentaron a desafíos considerables. Las competencias, que se destacaron por sus altos niveles de exigencia, dejaron atrás a varios competidores en las eliminatorias. En particular, estos deportistas no lograron avanzar en sus respectivas disciplinas, los 60 metros vallas y los 400 metros planos, eventos que probaron su resistencia y habilidades técnicas en la pista.
A pesar de los resultados, el campeonato contó con la participación de otros atletas del equipo que aún tienen competencias pendientes. Entre ellos, Naranjo quien tiene previsto competir en los 3.000 metros y Jiménez en salto de longitud. La expectativa en torno a sus actuaciones es alta, considerando la preparación y el compromiso demostrado por estos atletas en eventos previos. La comunidad deportiva mantiene la esperanza de buenos resultados en las jornadas venideras.
El campeonato no solo es un escenario para el despliegue del talento joven en el atletismo nacional, sino también una oportunidad para que los atletas ganen experiencia en competiciones de alto nivel. Aunque no todos pueden avanzar a las finales, la dedicación y el esfuerzo son indiscutibles. Este tipo de eventos también sirve como plataforma para destacar a aquellos que, con determinación, buscan superar cada obstáculo y mejorar su rendimiento, con miras a futuras competiciones nacionales e internacionales.