Pablo Motos, el carismático presentador de «El Hormiguero», se preparaba para recibir a un invitado que ha capturado la atención de millones en las plataformas digitales. Este jueves, 22 de enero, fue el día en que Joaquín Domínguez, conocido como El Xokas, abandonó temporalmente su habitual entorno de trabajo en Twitch para probar suerte en la televisión nacional. La expectación era palpable, y no solo por la visita de una de las figuras más controvertidas del streaming en España.
La conversación arrancó con un dardo hacia la administración tributaria española, un tema recurrente en las discusiones sobre la fiscalidad que enfrentan muchos autónomos. El Xokas, que ha expresado en múltiples ocasiones su desacuerdo con el sistema impositivo del país, aprovechó la plataforma de Motos para manifestar su inconformidad. “Tener problemas con alguien que controla todo es problemático”, explicó, refiriéndose a la presión que sienten muchos al navegar el laberinto burocrático.
El presentador no tardó en preguntar por qué El Xokas no había seguido el ejemplo de otros creadores de contenido que se han mudado a Andorra para beneficiarse de un régimen fiscal más benigno. Con firmeza y claridad, Domínguez respondió: “No me voy porque sería un poco hipócrita luchar desde fuera, en vez de hacerlo desde dentro”. Esta postura resuena en el contexto actual, donde muchos se cuestionan qué significa realmente ser un creador de contenido responsable en un entorno donde las leyes fiscales son a menudo vistas como un obstáculo.
A medida que la conversación avanzaba, El Xokas no dudó en defender su derecho a hablar, decir lo que piensa y a criticar un sistema que considera injusto. “Respeto que, con la presión fiscal y todos los problemas que te está dando tu país, si trabajas en mi sector, te vayas. Lo entiendo, pero yo prefiero luchar desde dentro”, afirmó, evocando un sentido de pertenencia y resistencia ante una adversidad que afecta no solo a los creadores, sino a una parte significativa de la sociedad.
La famosa charla giró hacia el tema de la presión económica, un asunto delicado para muchos en la comunidad de creadores de contenido. “Para mí, el dinero no es una prioridad”, dijo con sinceridad, aunque admitió comprender el deseo de otros por buscar alternativas más favorables. “Entiendo que la gente no se quiera someter. Para pagar dos, tengo que ganar cuatro”, sentenció, una observación que recalca la lucha constante por la sostenibilidad financiera entre los creadores.
A lo largo del programa, la conexión entre Motos y El Xokas se hizo palpable. El humor y la crítica social se entrelazaron de una manera que quizás solo la televisión puede lograr, ofreciendo a la audiencia un vistazo a las tensiones que viven aquellos que eligen crear en un mundo cada vez más complejo.
Sin duda, la visita de El Xokas a «El Hormiguero» ha refrendado la relevancia actual de los creadores de contenido y ha puesto de manifiesto las dificultades que enfrentan, no solo en términos económicos, sino también en su lucha por ser escuchados en un sistema que parece muchas veces ajeno a sus realidades. En un entorno donde la voz individual se siente a menudo opacada, la postura del joven streamer fue un llamado a la lucha, a la autenticidad y a la búsqueda de un cambio desde dentro.

















