Las dotaciones de bomberos de Castilla-La Mancha realizaron durante el año 2020 un total de 10.249 intervenciones, tras ser activados por el Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 1-1-2 de Castilla-La Mancha, organismo perteneciente a la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas.

Estas activaciones se refieren exclusivamente a las relativas a extinción y rescate llevadas a cabo tanto por los parques de bomberos municipales, es decir, de aquellos pertenecientes a ciudades o pueblos con más de 20.000 habitantes, como por los grupos de extinción correspondientes a los Consorcios provinciales, que prestan su servicio en municipios con menos de 20.000 habitantes.

La mayor parte de las actuaciones realizadas por los servicios de bomberos se centran en la extinción de incendios en viviendas, industrias o en mobiliario urbano, llegando a intervenir por este tipo de situaciones hasta en 6.540 ocasiones, lo que supone casi un 64% del total de las acciones realizadas durante el pasado año.

A este respecto, cabe destacar que los meses en los que se registraron mayor número de salidas para llevar a cabo labores de extinción durante 2020 fueron julio y octubre, en los que se produjeron un total de 1.000 y 999, respectivamente.

Sin embargo, la labor de los bomberos abarca otras intervenciones más allá de la extinción de incendios, siendo vital su ayuda en asistencia en emergencias de diversa índole, como el desencarcelamiento de personas atrapadas dentro de vehículos, en accidentes de tráfico, o los rescates en zonas de difícil acceso.

Situaciones bastantes comunes en la región, que además de contar con muchos kilómetros de carretera, algunos de ellos en áreas de tránsito complicado o que pueden verse afectados por la inclemencia meteorológica, también presenta una orografía muy dispar, con zonas montañosas, bastantes transitadas por escaladores o amantes de la naturaleza.

En este sentido, a requerimiento del Servicio de Emergencias 1-1-2, los parques de bomberos fueron activados, a lo largo del 2020, en 1.182 ocasiones para prestar asistencias técnicas, es decir, trabajos motivados por desprendimiento de fachadas, achiques de agua o apertura de puertas. En este tipo de activaciones destaca octubre, mes en el que hubo 193 actuaciones.

Rescate y salvamento

En cuanto a la labor de rescate y salvamento, se ha necesitado de la asistencia de los distintos cuerpos de bomberos en 460 ocasiones, siendo los meses de junio y julio donde ha tenido lugar el mayor número de intervenciones, 51 y 52, respectivamente. El incremento del número de activaciones en la época estival responde a la mayor demanda de deportes de montaña y alto riesgo que se realizan durante estos meses.

De hecho, si tenemos en cuenta los datos de las activaciones mensuales que han tenido lugar desde los parques de bomberos, se comprueba que, con la salvedad de octubre, con 1.371 intervenciones, son los meses de verano en los que se ha requerido su trabajo en un mayor número de veces: 1.106 en junio, 1.442 en julio y 1.1.85 en agosto.

Además, durante 2020 tuvo un fuerte impacto la situación de pandemia vivida en nuestro país, lo que trajo consigo, entre otras situaciones, un menor desplazamiento de personas y una reducción sustancial de accidentes de tráfico.

De igual manera, los rescates y activaciones para labores de salvamento disminuyeron en los meses de confinamiento, así como el número de incendios. De hecho, en marzo y abril, los grupos de bomberos de la región llevaron a cabo tan solo 542 y 392 intervenciones, respectivamente.