
Toledo, 12 de febrero de 2026.-
La Unidad Multidisciplinar de Asma Grave del Hospital Universitario de Toledo, integrada por profesionales de los servicios de Alergología, Neumología, Otorrinolaringología, Farmacia y Pediatría, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, ha sido acreditada como Unidad de Excelencia y como Unidad Docente por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), en reconocimiento a la calidad asistencial prestada a pacientes con asma grave.
La SEAIC reconoce que esta unidad proporciona una atención de excelencia, optimiza los recursos sanitarios y, además, cumple los criterios necesarios para impartir formación práctica presencial en asma grave dentro del programa de Desarrollo Profesional Continuado de la sociedad científica.
La acreditación como Unidad Docente permitirá formar a especialistas en el abordaje integral del asma grave, reforzando el papel del Hospital Universitario de Toledo como centro de referencia en esta patología.
En 2023, el Hospital Universitario de Toledo puso en marcha esta Unidad Multidisciplinar con el objetivo de ofrecer un manejo integral, coordinado y de alta calidad a pacientes con asma grave, una enfermedad compleja que requiere un abordaje especializado.
El asma es una enfermedad inflamatoria crónica y heterogénea de las vías respiratorias que afecta a más de tres millones de personas en España. Es muy frecuente en la población general y en niños y adolescentes constituye la enfermedad crónica más prevalente. Se trata de una patología compleja de base inmunológica, de origen alérgico o no, en la que influyen factores genéticos y ambientales.
Aproximadamente entre el 5 y el 10% de los pacientes con asma presentan asma grave, con una morbilidad, mortalidad y comorbilidades sustancialmente más altas en comparación con los pacientes con asma leve o moderada. Más de la mitad del gasto sanitario total relacionado con el asma y más del 60% de las muertes por esta enfermedad se producen en pacientes con asma grave no controlado.
La elevada complejidad clínica de estos pacientes, junto con la presencia frecuente de factores de riesgo y comorbilidades, dificulta su control. Se trata de pacientes que, a pesar de recibir tratamientos optimizados a altas dosis, continúan presentando síntomas o exacerbaciones, lo que hace necesaria una monitorización estrecha y continuada que implique a todos los profesionales sanitarios que intervienen en sus cuidados, tanto desde el punto de vista clínico como farmacoterapéutico.
Por ello, la colaboración entre las distintas especialidades permite proporcionar una atención personalizada, mejorar el control de la enfermedad y aumentar de forma significativa la calidad de vida de los pacientes.
En la actualidad, gracias a los avances diagnósticos y terapéuticos, incluyendo los tratamientos biológicos, es posible controlar la mayoría de los casos de asma, incluso los más graves, permitiendo a muchos pacientes llevar una vida prácticamente normal. Para ello es fundamental realizar un diagnóstico preciso, aplicar los tratamientos según las guías clínicas actuales y asegurar una adecuada adherencia terapéutica.
Por todo ello, ante la sospecha de asma grave no controlado se recomienda la derivación a unidades especializadas de asma grave, como la del Hospital Universitario de Toledo, para realizar una evaluación sistemática mediante un abordaje multidisciplinar, lo cual ha demostrado mejorar los resultados clínicos y ser coste-efectiva.


















