Es conocido por el conjunto de la ciudadanía que en el actual contexto de pandemia mundial COVID-19, nos enfrentamos a la mayor crisis sanitaria, económica y social de las últimas décadas, pero en España además lo hacemos de una manera peculiar, con diferentes actores políticos volubles según la circunstancia, que siguen sin escuchar el sentir general de nuestro país. Un sentir que nos transmite que en situaciones excepcionales hay que adoptar medidas extraordinarias, medidas que requieren de un alto consenso social.

Al otro lado del Gobierno, nos encontramos una oposición desleal a su país, con la imperiosa necesidad de confrontar, crispar y sembrar caos. Mientras en otros países de Europa el apoyo de la oposición al Gobierno se ha reforzado, aquí en España, siguen mostrando su peor cara con un gran aumento de campañas contra el Ejecutivo, mostrando la versión más inhumana, aprovechándose del dolor de la ciudadania, incluso de las muertes, con el único objetivo de seguir golpeando al Gobierno.

Perciben, equivocadamente, esta crisis como su gran oportunidad para desgastar al Gobierno y eso hace pensar en el símil de si en un aterrizaje forzoso empezáramos a golpear al piloto. Contradictorio, ¿verdad? Eso es lo hace la derecha de este país, en este caso, atacando directamente al Presidente y con ello, a nuestra democracia.  Solo espero y deseo que después de esta situación les quede claro que esos aplausos de las 20:00h en agradecimiento a la gran labor de nuestros sanitarios, nunca más puedan ir acompañados de recortes ni de privatizaciones de nuestra Sanidad Pública. Pero  vamos a lo importante.

Teniendo claro que una situación excepcional requiere de medidas extraordinarias, volvamos al consenso social. Solo existe un camino correcto para paliar los graves daños que está ocasionando esta crisis, “el diálogo y la unidad”.

Para que ese diálogo sea fructífero debe existir una voluntad real de acuerdo que se vea traducida en un gran pacto de reconstrucción económica y social, o lo que podríamos denominar un “acuerdo de país”. Uno que según la última encuesta publicada por Metroscopia es apoyado por el 92% de la ciudadania.

El objetivo del Gobierno de Pedro Sánchez es lograr un gran consenso entre todas las instituciones -Gobierno Central, Comunidades Autónomas, Diputaciones Provinciales, Ayuntamientos- fuerzas parlamentarias representadas en Congreso y Senado, y organizaciones sindicales y empresariales, en torno a medidas económicas y sociales que nos permitan seguir avanzando y que no dejen a nadie atrás.

La derecha de este país que se autodenomina patriota se ha parado a pensar ¿si hay algo más patriota que los diversos Gobiernos, agentes sociales y partidos políticos acuerden posturas comunes con el fin de salir cuanto antes de esta crisis?

En este sentido la pregunta es clara, ¿dejará la derecha de pensar en su interés partidista y pensaran en el interés general de la sociedad?

El Presidente del Gobierno hablaba ayer de “unidad más allá de ideología”. Hoy, más que nunca, necesitamos la generosidad y el compromiso de todos porque nuestros compatriotas nos están demostrando día tras día su responsabilidad ¿Por qué le resulta tan difícil a la derecha española estar a la altura en esta delicada situación?

Parece que esto no es nada nuevo, ya que tenemos enfrente una derecha que cada día que pasa está más alejada del interés general, pero recordemos que casi todos los Pactos de Estado que se han firmado han sido con el Partido Popular en el Gobierno y el Partido Socialista en oposición, ¿Qué quiere decir esto? ¿Prefieren oponerse de una manera torpe e irresponsable al bien común antes que un Gobierno de Izquierdas salga reforzado de esta difícil situación? ¿O quizá únicamente fue el momento?

Ya solo nos queda saber qué derecha nos encontraremos. Por una parte, una derecha que rebaje el nivel de tensión política, aportando espíritu de diálogo y acuerdo y desde una oposición constructiva, o por otra parte, la derecha beligerante e inaccesible de “Qué caiga España, que ya la levantaremos nosotros”. Esperemos conocerlo más pronto que tarde y que por el bien de todos elijan la primera opción, que dejen el camino del oportunismo y escojan el del bienestar común. Los ciudadanos están realizando un gran esfuerzo y esperan que ese esfuerzo también sea realizado por todos.

En definitiva, no defraudemos, empecemos a trabajar unidos por el bien común y pongamos en marcha conjuntamente el objetivo de reconstrucción de país. Ahora es momento de sumar.

Mientras conocemos qué derecha tendremos en relación con el “acuerdo de país”, España sigue necesitando la adopción de medidas. El Presidente, Pedro Sánchez, sigue trabajando en su gran desafío de “no dejar a nadie atrás”. Es muy importante que lo siga haciendo con diálogo y determinación, tomando medidas en favor de la ciudadanía, para que los agentes sociales y todos los ciudadanos perciban la utilidad de sus acciones y sean beneficiarios de ellas con un gran ACUERDO.

Por Cristina López Zamora. Diputada Nacional del PSOE