La nueva Unidad de Rehabilitación Cardio-respiratoria del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha finalizado su programa de sesiones con los dos primeros grupos de pacientes que se han beneficiado de la puesta en marcha de esta nueva prestación sanitaria que se ofrece a los pacientes desde el pasado mes de mayo.

Durante dos meses, los pacientes que han participado en el programa han llevado a cabo tres sesiones semanales de entrenamiento de ejercicio aeróbico, ejercicios de fuerza y respiratorios, a los que han sumado charlas de educación sanitaria sobre distintos aspectos relacionados con la enfermedad y su manejo como puede ser nutrición, tabaco, factores de riesgo cardiovasculares, fármacos, terapia ocupacional, etcétera.

Medicina Física y Rehabilitación, Cardiología y Neumología son los tres servicios hospitalarios del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca que colaboran para el desarrollo de este programa multidisciplinar en el que también participan especialistas en Nutrición, Urología y Psicología.

Crear adherencia terapéutica al tratamiento y que los pacientes entiendan por qué se lleva a cabo este tipo de rehabilitación, cómo pueden mejorar sus factores de riesgo y que logren un cambio de actitud en cuanto a la alimentación y el ejercicio físico para prevenir los eventos coronarios y mejorar su salud en general, son los objetivos de este programa en cuyas primeras sesiones han participado solo seis pacientes debido a las medidas de prevención frente al coronavirus.

Tanto fisioterapeutas como cardiólogos, neumólogos, rehabilitadores, así como enfermeras y auxiliares de enfermería y profesionales de terapia ocupacional han puesto en valor el trabajo desarrollado estos meses y han expresado su satisfacción porque los pacientes han estado muy motivados.

“Hemos empezado muy bien, todo el mundo ha colaborado, todos nuestros pacientes han entendido que se iban a beneficiar del programa y han comprendido el privilegio que supone recibir una atención personalizada de todos y cada uno de los profesionales sanitarios”, han explicado la cardióloga Laura Núñez y la enfermera Montse Hernández.

En el mismo sentido se ha manifestado la fisioterapeuta Susana Priego que ha indicado que el objetivo es ampliar los grupos si es posible y ha agradecido a los participantes su compromiso de asistencia y de continuidad del programa en los próximos meses en sus domicilios y en su vida cotidiana. “Además de un diploma de reconocimiento a cada uno de ellos, les hemos entregado un manual de ejercicios y recomendaciones porque es fundamental que en la fase tres continúen el programa de ejercicios en sus domicilios”, ha señalado.

Escuela de Pacientes

Por último, han informado que el grupo de pacientes que acaba de finalizar su entrenamiento, que han participado concretamente en el programa de rehabilitación cardiaca, están dispuestos a participar en la futura creación de una Escuela de Pacientes en Rehabilitación Cardio-respiratoria de Cuenca, que sería la primera de este tipo en Castilla-La Mancha y gracias a la cual se convertirían en ‘pacientes expertos’ que contribuirían, con la colaboración de los profesionales sanitarios, en la formación de otros pacientes con los que compartirían sus experiencias de una forma más cercana y próxima.

Recordar que el Gobierno de Castilla-La Mancha ha dotado este año al Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), de esta Unidad de Rehabilitación Cardio-respiratoria en la que se desarrolla un Programa multidisciplinar de rehabilitación para pacientes que presentan patologías cardiacas o respiratorias y que requieren una rehabilitación o recuperación de su función respiratoria.

El objetivo de la Unidad es mejorar la capacidad funcional y la calidad de vida de los pacientes y, a la vez, controlar el proceso de rehabilitación cardio-respiratoria, principalmente para enfermos que hayan sufrido cardiopatías isquémicas, infartos de miocardio o pacientes con EPOC, con entrenamiento en el esfuerzo, modificando factores de riesgo y promoviendo hábitos de vida saludables.