La reciente presentación de una Declaración Institucional por parte de la alcaldesa del Ayuntamiento, Ana Guarinos, con motivo del Día Internacional de la Mujer el próximo 8 de marzo, ha generado una polémica significativa que ha llevado a la oposición, conformada por el PSOE y Aike, a abandonar el pleno en señal de protesta. La oposición argumentó que la declaración blanquea a Vox, partido con el que el PP, encabezado por Guarinos, gobierna en el Consistorio.
Guarinos defendió la necesidad de unidad en la lucha por los derechos de las mujeres, señalando que esta causa no pertenece a ningún grupo político en particular y que debe ser abordada sin divisiones ni conflictos. Sin embargo, su discurso no fue suficiente para evitar la marcha de los concejales socialistas y de Aike del salón de plenos, donde únicamente permanecieron los miembros del equipo de Gobierno, compuesto por el PP y Vox.
En un comunicado posterior, tanto el PP como Vox lamentaron lo que describieron como la «hipocresía» del PSOE y Aike, acusándolos de generar división en un tema que debería unir a todos los grupos políticos. Asimismo, defendieron su posición señalando que los grupos de la oposición han «favorecido a más de 1400 agresores sexuales» y, por ende, no pueden postularse como defensores de los derechos de las mujeres.
Desde el Grupo Socialista, se criticó severamente la actitud de Guarinos, acusándola de «blanquear» a un partido que niega la violencia machista y la desigualdad de género. Alberto Rojo, exalcalde y concejal socialista, justificó la decisión de abandonar el pleno como una protesta ante lo que consideró una falta de institucionalidad en la lectura de la declaración sobre el 8M. En su opinión, Guarinos se encuentra en una encrucijada y debe decidir si apoya a las mujeres o se alinea con quienes niegan la desigualdad.
Además, Rojo recordó que el PSOE había registrado una moción para exigir a Guarinos que rompiera su pacto con Vox, considerando que este último partido había traicionado a las mujeres al oponerse a un gran Pacto de Estado contra la violencia de género.
La sesión plenaria estuvo marcada por momentos de tensión, incluyendo insultos que llevaron al PSOE a recriminar a Guarinos por no intervenir cuando un concejal de Vox, Víctor Morejón, utilizó un lenguaje inapropiado hacia un concejal socialista. En respuesta a las acusaciones de racismo y xenofobia dirigidas hacia Vox, Guarinos pidió moderación y respeto en el discurso, sugiriendo que esos «líos» deberían discutirse en el Congreso, donde también tiene representación el exalcalde socialista.
El escenario del pleno evidenció no solo las tensiones entre las diferentes fuerzas políticas, sino también la polarización del debate sobre la igualdad de género en un contexto donde la oposición y el equipo de Gobierno mantienen posturas diametralmente opuestas.