La Unidad del Dolor de la Gerencia de Atención Integrada (GAI) de Albacete, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, ha realizado con éxito el primer implante de un dispositivo de estimulación nerviosa periférica para tratamiento del dolor neuropático secundario a lesión nerviosa tras accidente o cirugía.

Un avance técnico con el que se pretende mejorar la calidad de vida de los pacientes. Y es que el dolor crónico es uno de los problemas de salud que más afecta y preocupa a los pacientes. Precisamente por este motivo, la investigación sobre estas patologías está en continua evolución.

Este último procedimiento, incorporado a la cartera de servicios de la Unidad de la GAI de Albacete, es uno de los que entrañan más complejidad. La primera paciente tratada es una mujer joven que, tras dos cirugías en el tobillo, tenía afectado un nervio y no le estaban dando resultado ni los fármacos, la rehabilitación ni los bloqueos nerviosos. Una incapacidad que incluso le impedía deambular.

Para subsanar este daño, se le ha implantado un electrodo debajo de la piel en la proximidad del nervio afectado, el cual bloquea en parte la transmisión del dolor. El dispositivo se estimula desde fuera con un programador inalámbrico que maneja el propio paciente.

“El tratamiento del dolor neuropático es un reto para los especialistas en dolor, ya que habitualmente los fármacos usados para el dolor, incluidos los derivados de la morfina, no funcionan adecuadamente en este tipo de casos y los que están indicados como los antidepresivos y anticomiciales tienen en su mayoría efectos secundarios que limitan la eficacia de los mismos”, ha explicado el jefe de la Unidad del Dolor, Martín Arcas.

Recientemente, el equipo profesional que dirige el doctor Arcas también ha introducido una técnica de descompresión percutánea del disco intervertebral mediante la inyección de alcohol gelificado. Esta sustancia se inyecta en los discos de la columna vertebral y permite la disminución de la presión dentro del disco y está resultando eficaz en los casos de hernia de disco incipientes sin clara indicación quirúrgica pero que causan radiculopatía y ciatalgia.

En los últimos años, la Unidad del Dolor ha mejorado sus instalaciones. Se ha construido una sala de intervencionismo para técnicas mínimamente invasivas en dolor, fuera del área quirúrgica. Un nueva sala plomada, con equipo propio de fluroscopia y con una camilla especial de carbono radiotransparente y automatizada que permite la realización de complicadas técnicas. Y que, además, no interfiere en la actividad quirúrgica normal del Complejo Hospitalario Universitario. Desde que se ha puesto en marcha, unos 300 pacientes han sido tratados en esta nueva sala.