La Escuela de Ingeniería de Caminos de la UCLM destaca la labor de la mujer en la profesión

Históricamente, la ingeniería de caminos o ingeniería civil es una profesión muy masculinizada. De hecho, recién en 1973 se tituló la primera mujer con estos estudios en España. Afortunadamente, esto cambió con el tiempo y cada vez son más las mujeres que ocupan un papel que hasta hace no mucho era algo exclusivo para los hombres.

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“Las ingenieras de caminos estamos liderando proyectos muy destacados como responsables de proyectos de altísima complejidad y también estamos empezando a ocupar puestos muy importantes en la Administración, como la actual secretaria de estado de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, que previamente presidió ADIF”, señala Ana Rivas, directora de la Escuela de Ingeniería de Caminos de la UCLM.

La directora celebra que hace aumentado el número de mujeres que deciden estudiar este tipo de carreras. “En mi época como estudiante, el porcentaje era notablemente más reducido al que tenemos ahora”. Ahora podemos decir que en el caso de nuestra Escuela es una de las que con mayor cuota de alumnas tiene, con una media del 30% de chicas matriculadas en primero de grado”, señala Rivas, quien añade que en su época tampoco había profesoras, mientras que actualmente, en el caso de la Escuela de Ciudad Real, el 44% del claustro lo conforman mujeres.

Desde el punto de vista profesional, dos antiguas estudiantes de la Escuela de Ciudad Real consideran que es una profesión masculinizada, y que hay que intentar revertirlo. Marta Serrano, directora gerente de EMT València, asegura que “en muchas ocasiones, soy yo la única mujer presente en las reuniones o ves que hay eventos donde solo hablan hombres” y el problema –añade- que “no hay sensibilización hacia este tema”. Por su parte, Patricia Gallego, jefa de departamento de Ingeniería ATC en Enresa, afirma que “es bastante habitual” que haya una mayor presencia de hombres que de mujeres.

Una situación que está cambiando y que constata Raquel Marín, un estudiante actual de Ingeniería Civil en la Escuela de Ingeniería de Caminos. “Estudio en un aula donde el porcentaje de hombres y mujeres es prácticamente el mismo y la presencia de mujeres entre los docentes también cuenta con un alto porcentaje”, señala.

Ante esta situación que, de acuerdo a la directora de la Escuela, se tiene que revertir creando referentes femeninos en la profesión. “Es fundamental que las niñas desde pequeñas tengan referentes ingenieras, que vean la ingeniería como una profesión para mujeres, ya que esto desgraciadamente no es así” y considera que “es muy difícil que una niña te diga que quiere ser ingeniera, porque apenas conoce ejemplos de ello. Y es que la sociedad aún no ha acabado de asimilar que las mujeres también somos ingenieras a pesar de los grandes avances que hemos logrado las ingenieras”.

Algo que también opinan los dos profesionales, Marta y Patricia, “Hay que dar a conocer la profesión a las nuevas generaciones, explicar bien los programas de estudios y las salidas profesionales. También creo que sería bueno que las estudiantes que hoy tienen que elegir conozcan de primera mano a otras mujeres que, como ellas, tuvieron que decidir, estudiar y abrirse un camino en la profesión”, afirma Patricia Gallego, mientras que Marta Serrano señala que existe “un sesgo cultural muy fuerte que nos cuenta que las mujeres somos mejores en carreras relacionadas con nuestro rol tradicional de cuidadoras”, un aspecto que habría que cambiar. Además, ve esencial “fomentar la visibilidad de las mujeres en el sector” de la ingeniería.

Ambas profesionales creen que las mujeres aportan a la profesión “una visión distinta” y “otro modo de resolver problemas”, ya que las mujeres tienen capacidad “de escucha y de comunicación”, o la responsabilidad y la capacidad de negociación.

Por todo eso, y para revertir la situación, Marta Serrano considera que “tenemos que acercarnos a las adolescentes a contarle nuestra experiencia: la visibilidad es una de nuestras bazas más importantes. Hablarles de los retos que afrontamos como mujeres en el sector, pero también de lo gratificante que es trabajar en él y cómo su experiencia puede ayudar a construir un mundo mejor”. Por su parte, Patricia Gallego invita a todas las jóvenes que se planteen estudiar Ingeniería Civil a charlar con cualquier profesor o con cualquier antigua alumna para que conozcan la diversidad de opciones profesionales que ofrece estos estudios.

En la misma línea opina la alumna que actualmente cursa sus estudios en la Escuela de Ingeniería de Caminos: “Creo que la mejor forma de animar a una adolescente a estudiar una carrera como esta es visibilizando nuestro trabajo, acercándoles nuestro mundo para que lo conozcan más de cerca. En definitiva, crear en sus vidas nuevos referentes femeninos en el mundo de la ingeniería, que las impulsen a alcanzar sus metas”. 

Finalmente, la directora de la Escuela quiere dejar en claro que la ingeniería “no es en absoluto” un mundo de hombres y cuya profesión necesita de mujeres, “ya que es necesario aunar conocimiento, innovación, creatividad y tecnología”, aspectos fundamentales en los que las mujeres “tenemos mucho que decir, tal y como lo demostramos día a día”.

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