La Diputación destaca a Justo Algaba, uno de los mejores embajadores de Albacete

La Diputación de Albacete ha sido escenario este miércoles de un emotivo acto que reafirma su compromiso con la cultura y la tradición taurina, en el que se entregó la V edición de los Premios del Capítulo de Albacete de la Fundación Toro de Lidia. En esta ocasión, el reconocimiento fue para Justo Algaba, nacido en Villapalacios, por su trayectoria como maestro sastre taurino y embajador de la provincia.

El acto contó con la presencia del presidente de la Diputación, Santi Cabañero, quien destacó la profunda relación de Albacete con la tauromaquia y reivindicó su papel como un territorio que sabe valorar y respetar esta tradición. “Albacete es tauromaquia”, afirmó Cabañero, resaltando que la provincia cuenta con una importante comunidad de toreros, ganaderos y profesionales, además de una afición que mantiene vivo el espíritu de la Fiesta.

El presidente provincial subrayó además la capacidad de la tauromaquia para unir a la sociedad desde el respeto, más allá de las diferencias ideológicas o sociales: “En Albacete somos capaces de respetar y defender el mundo de los toros, siempre en un marco de respeto y reconocimiento”. Para Cabañero, la Fiesta tiene un carácter popular que debe preservarse sin instrumentalización, como un espacio en el que la comunidad valora y reconoce el trabajo de todos los que hacen posible este espectáculo, desde los artistas up to the profesional sanitario y artesanos como los sastres taurinos.

Justo Algaba fue el gran protagonista del acto. El homenajeado, con 80 años y casi seis décadas dedicadas a su profesión, fue presentado como “uno de los más grandes albaceteños y uno de los mejores embajadores de la provincia”. Algaba comenzó su carrera como aprendiz en el mundo del traje de luces y en 1978 fundó en Madrid su propia sastrería, destacando por vestir a figuras de la tauromaquia como Dámaso González, Curro Romero, Rafael de Paula, Enrique Ponce, El Juli y Morante de la Puebla, además de realizar trabajos para personalidades de otros ámbitos y trabajos para cine y ópera.

Su trayectoria ejemplifica la esencia de estos premios, que buscan mostrar que la tauromaquia trasciende el ruedo y abarca un universo cultural, artístico, artesanal y profesional. Victorino Martín, presidente de la Fundación Toro de Lidia, destacó la importancia de valorar el trabajo artesanal de sastres taurinos y la evolución constante de Algaba, quien ha creado piezas únicas para distintos toreros, siempre orgulloso de sus raíces albaceteñas.

Algaba, emocionado, compartió algunos de los hitos que marcaron su vínculo con la tauromaquia desde niño y reconoció que su verdadera pasión siempre fue la sastrería taurina. “¿Fui torero? No. ¿Y sastre de toreros? Sí. Y me siento sumamente orgulloso y feliz”, manifestó. Además, anunció su intención de dejar un legado a través de una recopilación de algunos de sus vestidos más significativos, con el fin de preservar la historia y la memoria de su oficio.

El acto concluyó con un intercambio de agradecimientos y un reconocimiento explícito a la colaboración de la Diputación en la promoción y conservación de la cultura taurina. Algaba entregó un detalle a Cabañero en señal de gratitud, y la celebración contó con la presencia de representantes institucionales, profesionales y aficionados, consolidando así el compromiso de la provincia con una tradición que continúa viva y pujante en Albacete.

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