La Diputación celebra 49 años del IEA y proyecta un futuro lleno de innovación

La Diputación de Albacete ha decidido recuperar la celebración del Día del Instituto de Estudios Albacetenses ‘Don Juan Manuel’ (IEA), una tradición que se había dejado de realizar desde 2008 y que ahora retorna en un momento especialmente significativo para la institución. La jornada conmemorativa, que tuvo lugar este miércoles, coincide con el 49º aniversario de la constitución de la Junta Directiva Provisional del IEA, celebrada el 23 de septiembre de 1977, y marca el camino hacia su décimo aniversario, que será en 2027.

El acto fue inaugurado por el vicepresidente de la Diputación y del Consejo Rector del IEA, Fran Valera, junto al director del instituto, Antonio Caulín. En sus palabras, resaltó la importancia de este día como un momento de reconocimiento y reflexión que combina la memoria del pasado, el presente vibrante y el horizonte prometedor del futuro del organismo. Para Valera, esta celebración representa “unos momentos bonitos” para la institución, a la vez que agradeció a pioneros, actuales y pasados integrantes que han contribuido a su crecimiento y consolidación durante casi cinco décadas.

El acto sirvió también para destacar el traslado del IEA al Chalé Fontecha, considerado por Valera como “un hito importante en la historia del Instituto”. La decisión de su ubicación en un inmueble de alto valor patrimonial en plena Calle Ancha representa un paso estratégico para elevar la visibilidad y la influencia del organismo, que ha multiplicado sus actividades, publicaciones y alianzas gracias a esta nueva centralidad. La presencia en un espacio abierto y cercano a la ciudadanía implica un compromiso mayor y nuevas responsabilidades para la institución.

Durante el evento, el vicepresidente subrayó que el valor principal del IEA radica en la divulgación del conocimiento. El organismo no solo investiga, sino que también comparte activamente los resultados, puesto que “cuanto más compartido es el conocimiento, más enriquece a la sociedad”. En este sentido, resaltó la colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha y las oportunidades que esta alianza proporciona a jóvenes investigadores y a excavaciones arqueológicas en pequeños municipios de la provincia, contribuyendo así a dinamizar y promover la historia local y la economía asociada.

El reconocimiento humano también fue protagonista en esta jornada, con un acto de homenaje a antiguos trabajadores y trabajadoras del instituto, quienes recibieron diplomas en agradecimiento a su dedicación. Antonio Caulín aprovechó para destacar que el esfuerzo de estos profesionales ha sido fundamental para el desarrollo del IEA, y expresó el orgullo de formar parte de una “gran familia” que trabaja por el progreso y la divulgación científica en la provincia.

El Día del IEA también fue una oportunidad para abrir un espacio de debate sobre los retos futuros, en una mesa redonda titulada ‘El futuro del IEA después de 50 años de experiencia’. Participaron recientes incorporaciones y expertos en diferentes ámbitos que analizaron cómo retener la esencia del organismo y adaptarla a los nuevos tiempos. La discusión coincidió en que el próximo período debe seguir investigando con rigor, pero con un foco aún más intenso en la divulgación, la interacción con la sociedad y la conservación de testimonios y recuerdos locales, apoyándose en las nuevas tecnologías y las redes sociales para mantener viva la pasión por la historia y la cultura local.

La reflexión final recalcó que el objetivo es que dentro de varias décadas, las salas del IEA sigan siendo un punto de encuentro y aprendizaje para nuevas generaciones, manteniendo la transversalidad que une ciencias, humanidades, tecnología y políticas públicas. El compromiso de dejar el instituto en “un sitio mejor” que cuando se encontró fue expresado por Valera, quien confesó sentirse “muy agradecido” por poder desarrollar su labor en esta etapa y tener la oportunidad de colaborar con personas que, en sus palabras, “saben mucho, mucho, mucho más” que él.

En conclusión, la Universidad y la colaboración institucional, junto con la pasión y el esfuerzo de sus miembros y el respaldo de la Diputación, están forjando un camino lleno de ilusión y compromiso. La jornada culminó con interpretaciones musicales que aportaron un toque emotivo y festivo, celebrando ese legado vivo y proyectándose hacia un futuro en el que el conocimiento, la historia y la cultura local sigan siendo pilares fundamentales para la provincia de Albacete.

Scroll al inicio
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.