Dados los hechos acontecidos estas últimas semanas, me gustaría dedicar las primeras líneas a agradecer, la valentía y el esfuerzo realizado, al equipo de la Corrientes Crítica, encabezado en nuestra provincia por M.ª Ángeles Martínez Paños y por Antonio Martínez Iniesta. Con pocos medios y un tiempo muy limitado ha logrado construir una sólida propuesta de futuro que ha vuelto a ilusionar a una gran parte de la, tan olvidada, afiliación de nuestra provincia.

Ambos casos encarnan aquello que para mí siempre ha supuesto esta corriente de renovación tan necesaria, no solo en el Partido Popular, sino en la política general. Una alternativa conformada por profesionales independientes, de solvencia más que demostrada, que no necesitan de la política para vivir pero que en un momento tan complicado como el que estamos viviendo deciden dar un paso al frente, demostrando una fuerte vocación de servicio público.

Por desgracia, los que en su día fueron la base sobre la que se sustentó la Transición, los partidos políticos, hoy se han convertido en unos entes vacíos de ideas y sin capacidad alguna de liderazgo.  La principal diferencia entre ambos momentos es que en aquellos años, también complicados, esos partidos estaban liderados por gente idealista, posiblemente menos preparada y prácticamente sin experiencia, pero que supo sacrificarse y priorizar el interés general sobre el propio, mientras hoy en día estas entidades se han convertido en una simple agencia de colocación en la que su acción de gobierno, u oposición, se basa solamente en mantener a toda costa los sillones y que para ello tratan de comprar la mayor cantidad de votos posibles con el dinero de todos.

Lo que vivimos el día 21 de noviembre en el XIII Congreso Provincial del Partido Popular en Albacete es solamente un ejemplo más de ese proceso de desintegración en la que los actuales líderes del Partido Popular de Castilla-la Mancha han llevado a la formación en los últimos años y que se circunscribe en esta degradación general de la actividad política a nivel nacional.

¿Alguien con un poco de sentido común puede creer que en el que fuera la mayor formación política por número de afiliados de nuestra región, que ha quedado completamente arrinconada en Castilla-la Mancha tras cosechar los peores resultados en las últimas elecciones autonómicas y municipales en muchos años y que ha perdido gran parte de su afiliación; la candidatura oficialista puede ser elegida en el último congreso provincial con un respaldo del 99 % de los compromisarios? Al contrario de lo que se ha vendido en los medios, estos resultados son tremendamente preocupantes y desesperanzadores, más propios de una dictadura que de una democracia avanzada. ¿Es sano para el partido que no haya ningún tipo de debate interno y que no haya nadie capaz de hacer autocrítica? Lo que debería haber sido un ejemplo de democracia interna se convirtió en un simple acto de autobombo y autocomplacencia.

Este abrumador resultado lo que realmente esconde es la purga que se ha ido produciendo a lo largo de los últimos años de todo aquello que suene a crítica u oposición a la dirección del partido. Desde hace ya demasiado tiempo se ha obviado el gran número de afiliados que han ido abandonando el proyecto que representa el Partido Popular, se ha apartado a aquellos que apoyaron a Pablo Casado en el XIX Congreso Nacional de 2018 frente a M.ª Dolores de Cospedal, a los que respaldaron a Carlos Velázquez en el XIV Congreso Regional de 2018 frente a Paco Núñez y, ahora, se desprecia a los 286 afiliados de la provincia de Albacete, que avalaron a la pre-candidatura de M.ª Ángeles Martínez Paños para el congreso provincial.

La realidad a la que nos enfrentamos este sábado pasado, de nuevo, es que, mientras de puertas para fuera se habla de integración, como hizo el nuevo presidente provincial, los miembros que actualmente ocupan algún cargo en el organigrama provincial del partido y que han tratado de conformar una alternativa han sido borrados de los órganos de participación de este, tal como se ha venido haciendo en las ocasiones anteriores. En cada congreso que se celebra en nuestra región, sistemáticamente, se acaba apartando a todo aquel que reclama una más que necesaria renovación, imponiendo de esta manera el, tan denostado por todo el que se considere demócrata, pensamiento único representado en este caso por ese 99% de apoyo tan celebrado. El hecho es que con cada congreso, independientemente del ámbito, el Partido Popular de Castilla-la Mancha es más pequeño y está más encerrado en sí mismo.

A pesar de todo esto, los que conformamos esta corriente seguimos pensando que merece la pena seguir trabajando para tratar de revertir esta situación en la que nos encontramos en nuestra región, ya que hoy, el Partido Popular, es el único qué puede articular una amplia mayoría, transversal, y que puede ser una verdadera alternativa de gobierno que lidere el cambio que necesita nuestro país. El Partido Popular siempre ha representado un espacio único pero amplio, donde se ha dado cabida, desde el más profundo respeto, a las distintas sensibilidades que lo conformaban. Estas siglas identifican a un partido moderado que en los momentos más complicados ha demostrado que no tiene miedo hacer lo que hay que hacer, a adoptar medidas impopulares pero necesarias y que siempre ha dado, bajo sus gobiernos, voz a los más capaces.

Desde la Corriente queremos que el PP vuelva a ser un partido que no tenga miedo a hacer pedagogía, que involucre a todos los afiliados para recuperar espacios que se han ido cediendo en este tiempo y que no tenga miedo a plantear esa batalla ideológica tan necesaria, explicando las consecuencias que conllevan las políticas populistas se están llevando a nuestro país. Queremos un partido en el que los afiliados se sientan participes, que asuman responsabilidades y que sirvan para llegar allí donde no se puede llegar meramente con mensajes en televisión, radio o prensa. En definitiva, un partido abierto, donde se fomente el diálogo y donde no sobre nadie.

Por todo ello, hoy más que nunca, es necesaria esta corriente por la renovación, la Corriente Crítica del Partido Popular de Castilla-la Mancha.

Santiago Rubio Torrente
Ingeniero de caminos, canales y puertos.
Afiliado y miembro de la Corriente Critica del Partido Popular de Castilla- La Mancha