Iñaki Urdangarin ha decidido romper el silencio en el que se ha mantenido desde su salida de prisión, y lo hace en lo que él mismo califica como una de sus primeras entrevistas en televisión. En un encuentro que promete ser revelador, el conductor del programa de La Sexta, Lo de Évole, Jordi Évole, ha aprovechado la oportunidad para abordar no solo el capítulo personal de Urdangarin, sino también los desfases y tensiones que marcaron su tiempo en el seno de la familia real.

Évole, quien en 2018 ya había intentado llevar a cabo esta entrevista cuando Urdangarin aún no había sido condenado, ha realizado un acercamiento más profundo, un recorrido por la controversial historia que salpicó a la Casa Real. El exyerno del rey emérito desmenuza detalles de su vida en Zarzuela, sus interacciones con sus entonces suegros, y los momentos críticos que llevaron al escándalo público.

Lo que comenzó como un repaso sobre su vida cotidiana se tornó en un análisis más agudo. Évole, conocido por sus incisivas preguntas, interrumpió el relato de Urdangarin para indagar en si en la mesa de los reyes se hablaba de política. La pregunta, aparentemente sencilla, abordaba un contexto social y político de gran calado: ¿cómo se vivía la relación entre la monarquía y los asuntos del país en un clima de tensiones territoriales como el de Cataluña?

Urdangarin no dudó en puntualizar que su papel, y el de la familia real, era el de velar por la institución, asegurando que «la unión de España estaba por encima de todo». Esa línea, que podría parecer un discurso protocolario, muestra una realidad compleja donde las dinámicas familiares y las responsabilidades institucionales se entrelazan de manera crítica.

A lo largo de su intervención, Urdangarin también quiso subrayar que su relación con la familia real, especialmente con la reina Sofía, se mantiene en términos cordiales. Sin embargo, admitió que la comunicación con los actuales reyes, Felipe VI y Letizia, es prácticamente inexistente desde hace años, reflejando una distancia que a menudo se traduce en tensiones familiares.

Con una cercanía palpable, Évole ha logrado abrir una ventana a los entresijos de una familia que sigue fascinando al público. Los secretos de la Casa Real, las tensiones políticas y las relaciones interpersonales son solo fragmentos de la historia que Urdangarin comparte en su próxima obra, generando de nuevo un interés que, aunque marcado por controversias pasadas, sigue vivo en la memoria colectiva.

Scroll al inicio
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.