La lucha contra el absentismo escolar: un esfuerzo conjunto para proteger a nuestros niños y jóvenes
En una clara muestra del compromiso de nuestra comunidad por garantizar el derecho a la educación de todos sus niños y jóvenes, las concejalías de Servicios Sociales y de Educación han dado un paso importante hacia la lucha contra una de las problemáticas más persistentes en las aulas: el absentismo escolar. Próximamente, lanzarán una campaña de sensibilización dirigida a toda la ciudadanía, con el fin de crear conciencia y movilizar esfuerzos colectivos para que ningún alumno quede fuera de las clases sin razón justificada.
Recientemente, la Comisión Municipal de Absentismo Escolar celebró su cuarta reunión, un encuentro esencial que reunió a representantes de diferentes ámbitos: concejals, técnicos de las áreas de Servicios Sociales y Educación, profesores, miembros de las Ampas, policías y un inspector de la delegación provincial de la Junta de Comunidades. La finalidad de esta reunión fue definir y fortalecer un protocolo de coordinación que permita detectar, intervenir y resolver con mayor celeridad los casos de absentismo.
María José Escobedo, en representación de la concejalía de Educación, subrayó la importancia de “unificar criterios con los centros educativos, Servicios Sociales, Educación y Delegación para actuar de manera efectiva y rápida ante una situación de absentismo”. Actualmente, desde la detección hasta la intervención, pasa un tiempo que, según datos, llega a ser de cuatro meses. La meta es reducir ese período a la mitad, para ofrecer una respuesta más oportuna y evitar que la situación se agrave.
Por su parte, Aurora Galisteo, responsable de Servicios Sociales, enfatizó que la campaña de sensibilización busca involucrar a todo el entorno: familias, docentes, colegios e instituciones. “Queremos crear conciencia de lo fundamental que es asistir a clase y que, ante cualquier indicio de que un estudiante deja de acudir sin motivo, familiares, vecinos, compañeros o profesores puedan dar aviso a los servicios sociales”, afirmó. La implicación de toda la comunidad es, según ella, la clave para lograr que todos los alumnos en etapas educativas obligatorias asistan a clase, aprendan, se formen y construyan un futuro mejor.
Este esfuerzo coordinado refleja una prioridad común: proteger los derechos educativos de los menores y prevenir que el absentismo se convierta en un obstáculo para su desarrollo. La colaboración entre diferentes instituciones y la participación activa de la ciudadanía son pasos esenciales en esta lucha, un camino que busca transformar la realidad, generando un entorno escolar más inclusivo, atento y consciente de que la educación es la piedra angular de una sociedad más justa y equitativa.
Con la puesta en marcha de estas acciones, las autoridades esperan no solo reducir los tiempos de respuesta ante casos de absentismo, sino también fortalecer una cultura de vigilancia y apoyo que marque la diferencia en la vida de muchas familias y niños. La educación no puede esperar, y todos tenemos un papel que desempeñar para que ningún niño quede atrás.

















