La compañía Kulunka Teatro presenta este viernes, 31 de enero en el Teatro Quijano “Solitudes”, su segundo montaje después de “André y Dorine”. Una historia que, a través del humor, ahonda en la soledad y la incomunicación de los miembros de una familia. Un nuevo trabajo de teatro de máscaras que, sin una sola palabra, resulta todo lo contrario a inexpresivo.

La compañía Kulunka Teatro presenta este viernes, 31 de enero en el Teatro Quijano “Solitudes”, su segundo montaje después de “André y Dorine”. Una historia que, a través del humor, ahonda en la soledad y la incomunicación de los miembros de una familia. Un nuevo trabajo de teatro de máscaras que, sin una sola palabra, resulta todo lo contrario a inexpresivo.

El protagonista de Solitudes se siente incomprendido porque, como casi todos los ancianos para los que su vida es prácticamente una espera, ya sólo desea cosas sencillas. Cosas tan simples, que los demás no llegan a valorar su verdadera importancia.

Lo extraordinario de esta historia es que el anciano -contra lo que podría esperarse de alguien con una vida ya casi sin alicientes- no se resigna, no renuncia a sus pequeños deseos y pelea por ellos con determinación y dignidad. Esto, claro, tendrá sus consecuencias para él mismo y para quienes rodean.

Se trata de un viaje por universos cotidianos que, combinando la gravedad con la sonrisa, conmueve, sorprende e invita a la reflexión.

Las entradas para la función que será a las 20:30 horas tienen un precio de 15 euros en patio de butacas y 12 en el anfiteatro.