La Alta Representante de Política Exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha abogado por la expansión de la misión naval ‘Aspides’ en el mar Rojo, en medio de crecientes tensiones que han llevado a Irán a bloquear el estrecho de Ormuz. Este canal es vital para el comercio mundial, especialmente para el transporte de petróleo, y la medida busca asegurar que no se interrumpan más rutas comerciales. Kallas enfatizó que la misión ha asistido ya a 1.700 buques y es imperativo que se refuerce para evitar que se convierta en un punto crítico en el comercio internacional.
Durante una reunión virtual donde se congregaron representantes de 40 naciones, Kallas subrayó que el estrecho de Ormuz es un «bien público mundial» que no puede ser objeto de tasas impuestas por Teherán para permitir el paso de embarcaciones. Hizo un llamado al respeto por el Derecho Internacional, el cual prohíbe aplicar cobros por el tránsito en aguas internacionales. Además, la diplomática europea resaltó el apoyo de la Unión a los esfuerzos de la ONU para facilitar corredores humanitarios en la región.
El Gobierno británico, que organizó la cumbre, busca movilizar un conjunto de estrategias diplomáticas y económicas para presionar a Irán a reabrir el estrecho. Entre las opciones discutidas se incluyen sanciones y medidas coordinadas que podrían aliviar la situación y asegurar la confianza en los mercados. Esta crisis en el estrecho de Ormuz no solo afecta a la economía global, sino que también podría tener repercusiones significativas en la seguridad marítima y la estabilidad regional.
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