Dos meses después de haber alcanzado el prestigioso Premio Planeta con su novela «Vera, una historia de amor», Juan del Val se encuentra en el ojo del huracán. A pesar de su éxito, el escritor ha sido objeto de una serie de mofas y ataques que provienen, en gran parte, de figuras públicas. Esta situación lo llevó a manifestar su descontento en un largo y directo mensaje en Instagram, donde no dejó títere con cabeza, citando a «políticos revoltosillos», «escritores frustrados» y varios rostros conocidos de los medios.
El detonante de esta controversia parece haberse originado en un comentario irónico de Jordi Évole, un compañero de Del Val en La Sexta, quien aludió al galardón en un análisis sobre el clima político mundial. La mención al Premio Planeta, enmarcada entre otros eventos igualmente polémicos, generó una respuesta inmediata. Évole describió la situación de manera mordaz, aludiendo a la «semana del triunfo de Trump, de María Corina Machado y de Juan del Val».
Frente a esta crítica, Del Val decidió no quedarse callado. En un mensaje cargado de ironía y advertencias, se refirió a ciertos presentadores que intentan proyectar una imagen de autenticidad, pero que, a su juicio, no son más que «ventajistas en busca del aplauso fácil». Esta frase, entendida por muchos como un claro dardo hacia Évole, fue solo el comienzo de su diatriba.
Con una mezcla de desdén y desafío, el escritor advirtió a sus críticos: «Seguid ladrando, pero tened cuidado porque la bilis que os sube desde el estómago os puede quemar la garganta». Sin embargo, tras el revuelo generado por su publicación, Del Val se tomó un momento para explicar su postura en el programa «La Roca», donde fue entrevistado por su esposa, Nuria Roca. Aclaró que su mensaje no se limitaba a la crítica de su obra literaria; para él, se trataba de una defensa contra lo que percibe como ataques personales.
“Me dirijo a una persona que compara mi triunfo con el de Donald Trump”, reflexionó, considerando que tal comparación es despectiva y descontextualiza su éxito. “Es un derecho de cada uno expresarse, y también lo es contestar”, añadió, defendiendo su elegancia al abordar la controversia.
El escritor y presentador se siente en la obligación de responder a las ofensas, mientras asegura que no tiene problema en aceptar las críticas hacia su novela. “Si alguien dice que soy una mala persona, le voy a contestar. No voy a huir de la disputa”, enfatizó, reafirmando su deseo de no callar ante los ataques directos, pero manteniendo un respeto hacia las opiniones de quienes simplemente no disfrutan de su escritura.
En este cruce de palabras y posturas, queda palpable una lucha no solo entre personalidades, sino también entre distintas visiones sobre la naturaleza del éxito y la crítica en el mundo mediático contemporáneo.

















