En 2018, Jesús Vidal se convirtió en un referente de la inclusión mediática tras su aclamado debut en el cine con la película «Campeones». Su papel como Marín, un miembro del equipo de baloncesto ‘Los amigos’, resonó profundamente en el corazón del público, llevándolo a ganar el prestigioso premio Goya a mejor actor revelación. Sin embargo, detrás de este éxito se oculta un drama personal que pocas personas conocen.
La película, que también contó con la actuación de Javier Gutiérrez, se convirtió en un símbolo de inclusión y diversidad. En la ceremonia de entrega de los Goya, Vidal ofreció un emotivo discurso que muchos consideraron espontáneo y lleno de sentimientos. Pero en una reciente aparición en el programa «Y ahora Sonsoles», aclaró que esas palabras no fueron improvisadas. Fueron días de reflexión y escritura, inspiradas en la complejidad de su personaje Marín.
A pesar de su conmovedora interpretación, Jesús Vidal no tiene discapacidad intelectual. La realidad es que él enfrenta su propia lucha desde su nacimiento: vive con una discapacidad visual del 90% debido a una miopía patológica, siendo ciego total en su ojo derecho. Este desafío no le ha impedido alcanzar logros significativos, como obtener una licenciatura en Filología Hispánica y un máster en Marketing y Periodismo, además de recibir formación en arte dramático.
En su conversación con Sonsoles Ónega, el actor compartió su frustración ante la percepción errónea que muchos tienen sobre él. “La gente no ve al filólogo, ve a Marín”, expresó, refiriéndose al vínculo que se establece entre su vida real y su papel en la película. En ocasiones, se ha encontrado con personas que, al reconocerlo, le dicen un “Ay, bonito” o, de manera más alarmante, le ofrecen una piruleta, lo que evidencia los prejuicios que aún persisten en nuestra sociedad hacia las personas con discapacidad.
Esta situación le ha generado un cierto malestar. Recordó que durante su discurso en los Goya, mencionó su deseo de tener un hijo que fuera como él: “Me gustaría tener un hijo con la valentía, la inteligencia y la perseverancia que yo”. Con estas palabras, Vidal hace un llamado a la normalización y al respeto hacia todas las personas, independientemente de sus capacidades.
Con una historia que va más allá de la pantalla, Jesús Vidal continúa luchando por su identidad y por la dignidad que merece cada ser humano. A través de su experiencia, busca derribar barreras y desafiar la percepción limitada que algunos aún mantienen sobre las personas con discapacidades.
















