Este jueves, el Teatro de la Paz en Albacete se convirtió en el escenario de una celebración única en torno a la lectura y la cultura, protagonizada por la reconocida escritora Irene Vallejo. La Diputación de Albacete organizó un encuentro que congregó a más de 600 asistentes, en su mayoría mujeres, y que refleja la vitalidad del tejido cultural provincial.
Miguel Zamora, diputado provincial de Educación y Cultura, destacó la importancia de los clubes de lectura en la vida social y cultural de la región, resaltando que ya cuentan con casi 400 clubes y 8.000 participantes. Este movimiento, que va mucho más allá del acto literario, fomenta la creación de comunidad y el acceso igualitario a la cultura en todos los municipios, incluyendo las zonas rurales.
Antes del inicio del acto, Vallejo expresó su emoción y agradecimiento por el recibimiento, subrayando que la existencia de estas redes sociales y culturales sostiene el futuro de la palabra. La escritora defendió los clubes de lectura como espacios seguros en tiempos de polarización, donde todavía es posible el diálogo respetuoso y la discrepancia amable, conceptos que relacionó con la idea de la palabra como hilo que une y entreteje a las personas.
Durante el encuentro, Vallejo abordó la relevancia de acercar los clásicos y las humanidades a las nuevas generaciones, resaltando que tanto los textos antiguos como los contemporáneos nos ayudan a entender la experiencia humana en su esencia. En un momento marcado por reflexiones sobre los desafíos sociales y la creciente hostilidad en las redes sociales, la autora defendió que la historia, la mitología y la literatura antigua siguen siendo recursos fundamentales para fortalecer la empatía y el entendimiento mutuo.
La tarde también estuvo cargada de actividades culturales, incluyendo música, poesía, premios y firmas de libros, con la participación de artistas como Carletti Porta y Curro Violero. La celebración culminó con la entrega del II Premio de Honor Oh Poetry! a Vallejo, reconocimiento a su trayectoria y su papel en la defensa y difusión de las humanidades.
Como recuerdo de su visita, la escritora recibió una navaja artesanal típica de Albacete, símbolo del patrimonio local y del vínculo entre la cultura y la identidad de la región. La actividad fue posible gracias al trabajo conjunto de profesionales, instituciones y asociaciones culturales, que demostraron que la cultura se construye con el esfuerzo colectivo.
Vallejo concluyó su intervención con una reflexión esperanzadora: mientras existan pueblos, bibliotecas y personas dispuestas a compartir libros y palabras, el futuro de la palabra seguirá siendo fuerte y vibrante en la provincia de Albacete.















