En un giro inesperado que podría redefinir las reglas del juego para el comercio electrónico transfronterizo, Bruselas ha iniciado una investigación sobre las operaciones de Shein bajo el supuesto de prácticas comerciales desleales e injustas. Este movimiento por parte de las autoridades europeas añade una nueva capa de complejidad a los retos que ya enfrenta la gigantesca plataforma de comercio electrónico, especialmente ahora que su capacidad de operar en el mercado estadounidense se ve amenazada por recientes cambios en las políticas de importación de Estados Unidos.
Los aficionados a las compras en línea, particularmente los clientes de Shein y Temu en Estados Unidos, podrían empezar a experimentar retrasos en sus pedidos y un incremento en los precios. Este cambio se debe a la decisión del Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) de suspender, hasta nuevo aviso, la aceptación de paquetes provenientes de China y Hong Kong desde este martes. Esta medida llega tras la eliminación de la excepción de minimis por parte del gobierno estadounidense, que anteriormente permitía el ingreso de productos por un valor de menos de 800 dólares sin la necesidad de pagar aranceles. Esta excepción ha sido crucial para el éxito de empresas como Shein y Temu, facilitando el envío de millones de paquetes diarios a Estados Unidos gracias a dicha ventaja fiscal.
La supresión de dicha excepción fiscal afectará particularmente a Shein, que ha dependido en gran medida del servicio postal estadounidense para enviar productos directamente desde China. Por su parte, Temu, que opera con un modelo logístico diferente, al enviar grandes volúmenes de productos a Estados Unidos para su distribución interna, podría no sentir el impacto de la misma manera. Sin embargo, el cese por parte del USPS de la recepción de paquetes pequeños no solo interrumpe una parte significativa del flujo comercial entre China y Estados Unidos, sino que, sumado al arancel adicional del 10% impuesto por Washington, previsiblemente elevará los costos y los tiempos de envío.
En respuesta a las medidas adoptadas por Washington, China no ha tardado en pronunciarse. Lin Jian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, ha declarado que el país asiático tomará «medidas necesarias» para salvaguardar los intereses de sus empresas, instando a Estados Unidos a evitar el uso del comercio como una herramienta política. Aunque empresas de envíos como FedEx y DHL siguen operando con normalidad, aunque con costes incrementados, la suspensión de operaciones del USPS representa un reto significativo para el modelo de negocio basado en la oferta de productos a precios ultrabajos y con entregas rápidas que ha hecho populares a plataformas como Shein y Temu en el mercado estadounidense.
Frente a estos desafíos, las plataformas afectadas están buscando soluciones viables. Shein contempla la posibilidad de expandir sus almacenes en Estados Unidos, mientras que Temu podría reforzar su modelo de envíos al por mayor. Sin embargo, estas medidas podrían no ser suficientes para contrarrestar completamente los efectos de la reciente política del USPS y los cambios en la normativa de importaciones, situando a ambos gigantes del comercio electrónico en una posición difícil en uno de sus mercados más lucrativos.