Un dron fue interceptado por las fuerzas armadas suecas cuando se dirigía hacia el portaviones francés Charles de Gaulle, que estaba en el puerto de Malmö. La detección se produjo a unos 10 kilómetros del buque insignia de la Marina francesa, que se encuentra en Suecia antes de participar en un ejercicio de la OTAN en el mar Báltico. Según información del Estado Mayor francés, la operación sueca fue «robusta» y no interrumpió las actividades del portaviones.
Este incidente ocurre en un contexto de creciente preocupación sobre la seguridad en las aguas del Báltico, donde el Charles de Gaulle tiene programadas diversas actividades de disuasión ante amenazas a infraestructuras submarinas, atribuidas a Rusia. El portaviones, que es el único de la armada francesa, estará en la región hasta mayo, participando en ejercicios militares organizados por Noruega, acompañado por varias fragatas, un buque de avituallamiento y un submarino de ataque.
La interceptación del dron refleja la tensión actual en Europa y la vigilia de las fuerzas armadas ante posibles amenazas en un entorno geopolítico volátil. A finales de 2025, se habían reportado múltiples avistamientos de drones en instalaciones militares francesas, aunque hasta el momento no habían causado interferencias significativas. Este último suceso pone de manifiesto la importancia de la vigilancia y la cooperación entre los países aliados en la defensa de sus intereses.
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