El 1 de abril de 2025, se entregó un informe al Presidente de Estados Unidos que establece las bases de la política comercial conocida como «America First». Este documento, una respuesta a las memorándums presidenciales emitidos en enero y febrero del mismo año, incluye 24 capítulos que abordan una serie de recomendaciones y hallazgos sobre las prácticas comerciales desleales, el déficit comercial persistente y la necesidad de proteger los intereses económicos y de seguridad nacional del país.
El informe destaca la importancia de adoptar una política comercial que priorice la inversión, la creación de empleo y el crecimiento económico. A lo largo de las últimas décadas, Estados Unidos ha experimentado un desbalance significativo en su comercio exterior, con un déficit comercial en bienes que alcanzó los 1.2 billones de dólares en 2024. En este contexto, la administración del presidente Trump sostiene que mantener un enfoque coordinado y estratégico es crucial para garantizar la prosperidad futura del país y su posición en el escenario global.
Una parte central del informe es la necesidad de abordar las prácticas comerciales desleales de otros países. A través de un análisis exhaustivo, se identificaron más de 500 prácticas desleales que han socavado la competitividad de los productos estadounidenses en el extranjero. Se destaca la falta de reciprocidad en el tratamiento de los precios y tarifas en el comercio internacional, particularmente con los socios comerciales de mayor impacto, como la Unión Europea y China. Esto ha llevado a una situación en la que los productos importados son artificialmente más competitivos en el mercado estadounidense.
El informe detalla una serie de recomendaciones para mitigar el déficit comercial, incluyendo la imposición de aranceles sobre ciertos productos y la creación de una «External Revenue Service» que optimice la recaudación de tarifas. También se sugiere la revisión y posible renegociación de acuerdos comerciales existentes, como el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), para asegurar que beneficien a los productores locales.
Por otro lado, el informe subraya la urgencia de abordar las políticas de manipulación de divisas y la necesidad de evaluar la efectividad de las medidas tarifarias impuestas bajo la Sección 301 del Trade Act de 1974, particularmente en relación con las prácticas comerciales de China, las cuales han sido objeto de estudio debido a su impacto significativo en el comercio estadounidense.
La defensa de los intereses nacionales también se expande a la revisión de controles de exportación, que busca asegurar que la tecnología avanzada no llegue a manos equivocadas, así como la evaluación de subsidios extranjeros que distorsionan el mercado de adquisiciones del gobierno.
El informe termina enfatizando que ahora es el momento de implementar políticas comerciales que fortalezcan la economía estadounidense y prioricen la seguridad nacional. Con un marco claro y recomendaciones bien definidas, la administración del presidente Trump ha marcado una intención de reformar y reestructurar las relaciones comerciales, buscando poner a Estados Unidos en primer lugar en el escenario económico global.
Fuente: WhiteHouse.gov