En el balance del acuerdo alcanzado en 2023, se destacan varias medidas significativas en el ámbito educativo que buscan mejorar la calidad de enseñanza y optimizar las condiciones laborales de los docentes. Uno de los puntos centrales del acuerdo es la reducción del ratio de estudiantes por aula en la etapa de Secundaria. Esta medida pretende fomentar un entorno de aprendizaje más personalizado y eficiente, permitiendo a los profesores dedicar más atención a las necesidades individuales de cada estudiante.
El acuerdo también establece una reducción de dos horas en el tiempo de trabajo complementario para los docentes mayores de 55 años. Esta disposición busca reconocer y aliviar la carga de trabajo de los profesores con más experiencia, quienes a menudo afrontan desafíos adicionales debido a una menor energía física comparado con sus colegas más jóvenes.
Otro aspecto relevante del acuerdo es la atención a los denominados «Centros Tensionados». Estos son aquellos centros educativos que enfrentan condiciones particularmente desafiantes, ya sea por su ubicación, por la diversidad sociocultural del alumnado, o por problemas de infraestructura. La iniciativa tiene como objetivo ofrecer recursos y apoyo adicional a estos centros para mitigar las difíciles circunstancias que afectan tanto al personal como a los estudiantes.
Por último, se ha acordado la provisión de más apoyos en la etapa de Infantil. Este refuerzo es clave para asegurar una base sólida en el aprendizaje temprano, aspecto crucial para el desarrollo académico posterior de los niños. A través de un aumento del personal de apoyo en las aulas de Infantil, se espera facilitar el acceso a una educación de calidad desde las primeras etapas.
Este conjunto de medidas reflejan un compromiso por parte de las autoridades educativas para avanzar en la mejora de la calidad educativa y las condiciones laborales de los docentes, en un esfuerzo por crear un sistema educativo más equitativo y eficaz.
Nota de prensa de ANPE Castilla-La mancha.

















