La noche del 4 de febrero, el programa de Televisión Española «La revuelta» se convirtió en un auténtico desfile de humor y locura con la presencia de dos personalidades muy queridas: Arturo Valls y el escritor David Uclés. Valls, conocido por su carisma en el popular programa «¡Ahora caigo!», estaba allí para hablar sobre su nuevo proyecto, la serie «Rafaela y su loco mundo», una ficción que promete recuperar la esencia de «La hora chanante», evocando risas a través del ingenio de Carlos Areces y Joaquín Reyes.
Durante esta velada, el ambiente se tornó aún más interesante tras el anuncio de Diario de TV, que revelaba la renovación del exitoso programa de David Broncano por dos temporadas más. Este nuevo contrato implica un aumento del presupuesto a 31,5 millones de euros, lo que sitúa el costo por programa en 98.600 euros. No cabe duda de que «La revuelta» está atravesando un momento dulce en TVE, al menos en términos de inversión.
El primer momento divertido de la noche llegó con Valls, quien, tras promocionar su serie, se vio empujado a participar en las inusuales preguntas de Broncano, que siempre incluyen indiscretas indagatorias sobre su vida personal. Para evadir las típicas cuestiones sobre sus relaciones y sus ahorros, Valls optó por seguir el ejemplo de Leiva, quien dos días antes había presentado un regalo singular al presentador: una fotografía en la que aparecía completamente desnudo. La estrategia de Valls fue la misma: un atrevido desnudo, esta vez en un hipódromo, acompañado de un caballo. «Esto es de las cosas más locas que he visto en mucho tiempo», comentó Broncano, visiblemente sorprendido por la audacia del actor.
La imagen, cargada de humor y locura, surgió en el contexto de una conversación sobre la peculiar canción «Caballo homosexual de las montañas.» Valls narró entre risas cómo había convencido a los dueños del hipódromo para que le dejaran capturar esa instantánea inusual. «¡Tengo un vídeo para demostrar que no es inteligencia artificial!», bromeó Valls, dejando claro que su sentido del humor y su capacidad para crear situaciones absurdas siguen intactos.
Este tipo de interacciones, donde el humor se entrelaza con momentos inesperados, son lo que hacen de «La revuelta» un programa único en la televisión actual. A medida que se acerca el final de la temporada, se hace evidente que, tanto para los invitados como para el público, el programa ofrece no solo entretenimiento, sino también una oportunidad para explorar la parte más divertida y peculiar de la vida. La noche concluyó, pero los ecos de las risas y las locuras compartidas permanecieron.

















