En un giro inesperado durante la transmisión en directo de «Supervivientes 2025», Jorge Javier Vázquez se vio obligado a interrumpir la emisión de unas imágenes ante un estallido de ira protagonizado por José Carlos Montoya, quien amenazó con abandonar el concurso en ese mismo instante. La situación, lejos de ser un incidente aislado, puso de manifiesto la tensión y las dinámicas complejas que existen entre los concursantes de esta edición.
El conflicto se originó tras un nuevo encontronazo entre Montoya y su compañera Anita Wiliams, un episodio que parecía sumarse a la serie de controversias que han marcado su paso por las playas de Honduras. Sin embargo, la gota que colmó el vaso fue la intervención de Laura Cuevas, quien hizo pública una información sobre un beso clandestino entre la pareja, provocando la ira de Montoya.
El sevillano, visiblemente alterado, no dudó en expresar su malestar ante las cámaras. «O me separan o me voy a mi casa. ¡Yo no estoy para esto!», exclamaba mientras pedía medidas inmediatas para asegurar su bienestar dentro del concurso. A pesar de que el reality show de Telecinco es conocido por poner a prueba la resistencia física y emocional de sus participantes, el nivel de conflictividad en esta ocasión parecía sobrepasar los límites tolerables para Montoya.
El incidente se intensificó cuando, aprovechando una pausa en las grabaciones, Montoya decidió abandonar la Palapa, gritando indignado a los miembros del equipo. «¡Que me voy! Se lo digo a Jorge o a Pepita, me voy. Que yo no estoy para esto. O me separan o me voy a mi casa», se le escuchó decir en un momento de extrema frustración.
Esta situación no solo captó la atención de los presentes en el set, sino que también inundó las redes sociales, donde un clip del momento fue compartido por la cuenta oficial de Telecinco. Las imágenes mostraron a un Montoya fuera de sí, rompiendo la vegetación a su paso y vociferando en señal de protesta. «Que me dejen solo, que yo he venido aquí a curarme. ¡Esto no es necesario! ¡Me voy de aquí y que se queden los chismosos! ¡Yo no sirvo para esto!», expresaba el exconcursante de «La Isla de las Tentaciones 8», subrayando las dificultades de convivir con las constantes presiones del programa y, en particular, con Anita.
La producción necesitó varios minutos y un corte publicitario para lograr calmar a Montoya y asegurarse de poder continuar con la emisión del programa, demostrando una vez más los desafíos emocionales a los que se enfrentan los participantes de realities como «Supervivientes». Este incidente deja en evidencia la delgada línea que existe entre el entretenimiento televisivo y el bienestar de quienes se convierten en el foco de estas intensas dinámicas de grupo.