En Castilla-La Mancha, la Sala de Coordinación del Servicio de Urgencias y Emergencias 112 nuevamente ha enfrentado un serio colapso debido a un volumen excesivo de llamadas. Este fenómeno, que se ha vuelto recurrente, pone de manifiesto las insuficiencias de planificación estructural dentro del servicio, así como la falta de acción por parte de las autoridades competentes, específicamente la Consejería correspondiente y la Dirección General de Protección Ciudadana.
Los trabajadores del 112 han expresado su preocupación ante una situación que no es novedosa, pero que sigue sin recibir la atención necesaria para una solución definitiva. La repetición de estos episodios desbordantes sugiere una problemática de fondo que requiere intervención inmediata y efectiva para evitar que las emergencias no sean gestionadas de manera eficiente, afectando tanto a los operadores como a los ciudadanos que dependen de este servicio crucial.
El sistema de urgencias, esencial en la gestión rápida y eficaz de situaciones críticas, se enfrenta a desafíos derivados no solo de la alta demanda sino también de una infraestructura que parece no adecuarse al nivel de exigencia actual. Este cuadro apunta a la necesidad urgente de establecer medidas correctivas que fortalezcan la capacidad de respuesta del 112, garantizando así un servicio que cumpla con los estándares necesarios para la atención de emergencias.
El reclamo de los trabajadores pone en evidencia una problemática que no solo afecta al entorno laboral, sino que tiene implicaciones directas en la calidad del servicio prestado a la población. Mientras las autoridades no tomen medidas efectivas, el riesgo de nuevos episodios de colapso sigue latente, comprometiendo la seguridad y el bienestar de los ciudadanos de Castilla-La Mancha.
Fuente: CCOO Castilla-La Mancha

















