Eliminar el gotelé de las paredes, un reto común para quienes buscan renovar su hogar, se ha convertido en una tarea accesible gracias a un método eficiente que promete resultados profesionales. Aunque en las décadas pasadas el gotelé se erigió como una técnica decorativa popular, la tendencia actual se inclina por acabados más lisos y modernos, prescindiendo de las texturas rugosas.
Para embarcarse en este proyecto de renovación, el primer paso es contar con los materiales adecuados: entre ellos, una espátula ancha, un rodillo de pintura, una lija de grano fino, agua, un plato de pintura y una mezcla de jabón o un disolvente especializado para gotelé. Preparar el espacio también es crucial, asegurando la protección de muebles y suelos con coberturas adecuadas para evitar daños por polvo y escombros.
El inicio del proceso consiste en humedecer el gotelé. Esto se logra utilizando un rodillo o una esponja bien empapada en la solución de agua y jabón, aplicada generosamente sobre la superficie para ablandar la textura. Este paso es esencial para facilitar el siguiente proceso de raspado.
Después de permitir que el gotelé absorba completamente la humedad, se procede al raspado con una espátula ancha. Es recomendable comenzar por los extremos y trabajar en secciones pequeñas, moviéndose con suavidad para evitar dañar la pared. En ocasiones, será necesario utilizar una lija de grano fino para abordar imperfecciones que pueden quedar tras el raspado.
Los restos rebeldes de pintura o texturas que persistan pueden tratarse con una segunda aplicación de agua y jabón, repitiendo el proceso de raspado y lijado hasta obtener una superficie lisa. Una limpieza final con un paño húmedo servirá para despejar la pared del polvo generado, preparando el terreno para una nueva capa de acabado.
El paso previo al pintado consiste en aplicar una capa de imprimación sobre la superficie lisa, asegurando que la pintura se adhiera de forma ideal y proporcionando un acabado duradero y estético.
Con este método, cualquier residente puede transformar un espacio anticuado en un ambiente contemporáneo y acogedor. Más allá de ser un simple cambio estético, la eliminación del gotelé ofrece la ventaja de poder adaptar el hogar a las tendencias actuales, reflejando un estilo más minimalista y moderno. A través de la paciencia y dedicación, esta tarea se convierte en una oportunidad para reimaginar y revitalizar los espacios del hogar, dotándolos de una nueva vida y personalidad.

















