El Gobierno de Castilla-La Mancha lleva varios años reivindicando la vinculación de la financiación sanitaria autonómica a criterios demográficos, geográficos y a otros criterios como envejecimiento,  innovación y renovación tecnológica.

Así lo ha afirmado el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz,  en el II Foro Sociosanitario de Castilla y León, que se ha desarrollado bajo el lema ‘Financiación y sostenibilidad del sistema sanitario’, organizado por el diario ‘El Norte de Castilla’.

Fernández Sanz, que ha participado en una mesa redonda junto al consejero de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz y el consejero de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado, ha explicado que “desde Castilla-La Mancha pensamos que se debería invertir un punto más de PIB en los presupuestos en Sanidad de los próximos años si queremos hacer sostenible un sistema sanitario de los mejores del mundo”.

El consejero ha destacado que tanto Castilla-La Mancha como Castilla y León comparten realidades como el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y la despoblación de las zonas rurales.

“Estos problemas están transformando nuestra propia realidad social y económica, y por tanto, la forma en que prestamos la asistencia sanitaria y llevamos a cabo las políticas de prevención y promoción de la salud, lo que nos lleva a concentrar esfuerzos en materia presupuestaria de medios y de personal en la Atención Primaria”, ha asegurado el consejero.

“Si queremos que nuestro sistema sanitario continúe siendo sostenible, es primordial la equidad en el acceso de los ciudadanos al sistema, la interoperabilidad y la digitalización para disponer de información precisa y completa, oportuna en el lugar de la asistencia”, ha afirmado.

Así, Fernández Sanz ha explicado que el reto de crear organizaciones sostenibles trasciende el modelo basado en el crecimiento a corto plazo, afirmando que un modelo sostenible es a la vez “una responsabilidad social de largo alcance”.

El consejero de Sanidad ha descrito que el futuro de la asistencia sanitaria enfrenta cuatro desafíos globales, como son el envejecimiento poblacional, más enfermedades crónicas, nuevas y más expectativas de los ciudadanos y unos presupuestos ajustados, así como una creciente complejidad con necesidad de innovación.

Respecto a la inversión que se realiza en materia sanitaria de media nacional, Fernández Sanz ha explicado que de cada euro invertido en Sanidad el 50 por ciento se destina a personal, el 21 por ciento a Farmacia, el 15 por ciento a compras, el 10 por ciento a conciertos y el 4 por ciento a inversiones.

Asimismo, ha descrito gráficamente cómo en Castilla-La Mancha el 71 por ciento de las consultas de Atención Primaria lo copan pacientes con enfermedades crónicas.

Con todos estos factores, ha indicado Fernández Sanz, el desafío es “orientar a los profesionales y ciudadanos en una dirección común y alineada con la estrategia general de la organización”.

Así, en opinión del responsable de las políticas sanitarias de Castilla-La Mancha, la sostenibilidad del sistema es un objetivo complejo, multifactorial y anclado organizativamente.

En Castilla-La Mancha estamos apostando por “estimular hábitos de vida saludable y educación para la salud para la correcta utilización del sistema por parte de ciudadanos y profesionales”, ha apostillado el consejero.

El camino es “apostar por la calidad técnica, con la mejor tecnología, la mejor formación y la mejor información ante una demanda exigente, e invertir más en las posibilidades de no enfermar (prevención) y prestar atención a los cambios demográficos, esperanza de vida y las enfermedades crónicas”, ha concluido Fernández Sanz.