La entidad Globalcaja donó un total de 10.000 kilos de productos que se repartirán de forma equitativa entre los Bancos de Alimentos de Ciudad Real, Cuenca y Albacete.

Globalcaja donó 10.000 kilos de alimentos a los Bancos de Alimentos de Ciudad Real, Cuenca y Albacete 1

Estas 10 toneladas de alimentos básicos no perecederos y productos de higiene serán repartidas entre las familias más vulnerables de dichas provincias.

El presidente del Banco de Alimentos de Ciudad Real, Segundo Alcázar, agradeció a Globalcaja por “este gesto solidario que cobra especial importancia si cabe en estas fechas por coincidir con la Navidad” y resaltaba que “este año, todo es más duro porque hay que hacer frente además a las consecuencias de la crisis económica derivada de la pandemia del Covid-19 que ha hecho que las necesidades alimenticias se incrementen hasta un 30%”.

Alcázar recordó que “son muchas las personas y familias que este año por primera vez han tenido que pedir ayuda al Banco de Alimentos” y resaltaba que “la solidaridad de todos los ciudadanos, de las empresas y de las entidades es la herramienta más poderosa para hacer frente a esta situación”.

En este sentido, dio las “gracias de corazón a Globalcaja y a todos los que se están volcando estos meses para aportar su granito de arena y ayudar a las familias más vulnerables de nuestra provincia”.

Otras muestras solidarias

Segundo Alcázar recordó que hace algunos días, los conductores de la empresa AISA-Iberconsa y la propia empresa, concesionaria del servicio municipal de transporte urbano de viajeros en Ciudad Real donaron 5.000 euros al Banco de Alimentos ciudadrealeño.

Además, el empresario canario y presidente de la Fundación ‘Inspirando a Líderes Comprometidos’, Ray Cazorla, ha donado productos alimenticios y de higiene al Banco de Alimentos de Ciudad Real para hacerlas llegar a unas 25 o 30 familias.

“Las muestras de solidaridad se suceden y no podemos estar más agradecidos a todas las personas que nos están ayudando porque esta ayuda nos permite seguir adelante y poder atender las demandas de las personas que menos tienen y asegurarles algo tan básico y necesario como es la alimentación”, concluye Alcázar, quien advierte que “las previsiones no son buenas y si la cosa no mejora podríamos vernos abocados a una pandemia de hambre y eso debemos tenerlo todos muy presente”.