El proyecto ‘De Antiquis Libris Sanitate’ (Sobre los libros antiguos para la salud) auspiciado por la Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) ha obtenido la acreditación ‘2018 Año Europeo del Patrimonio Cultural’ que concede la UE a aquellas iniciativas que contribuyan a rescatar tesoros olvidados de la historia cultural de las diferentes regiones del Viejo Continente.

En este caso, el proyecto que está desarrollando el Servicio de Investigación, Docencia, Formación, Calidad y Biblioteca de la Gerencia ciudadrealeña, pretende recuperar libros escritos por sabios-médicos de los siglos XVI y XVII que vivieron en localidades que hoy pertenecen a la comunidad autónoma, Castilla-La Mancha.

Entre los autores localizados se encuentra el toledano Alcoati, que rediseñó la aguja para abatir las cataratas oculares. Su obra en lengua árabe, ‘Libro de los ojos’ (‘Kitab al uyun’), del siglo XII, fue traducida al latín en varias ocasiones durante los siglos XIII y XIV y también al catalán por el médico y profesor de Montpellier Johan Jacme. Más tarde, lo versionaron historiadores de medicina alemanes y franceses y, finalmente, fue traducido al castellano por la profesora Concepción Vázquez de Benito, de la Universidad de Salamanca.

También se han descubierto obras de otros sabios-médicos de la región, como Alonso Chirino, de Cuenca, que fue médico del rey Juan II de Castilla, y que escribió el Tratado del Menor Daño en Medicina, publicado en el siglo XVI, de Andrés Alcázar, de Guadalajara, que en la misma centuria diseñó instrumentos de neurocirugía, o del ciudadrealeño Juan Sánchez,  que fue uno de los primeros médicos en escribir sobre la circulación sanguínea.

Además, se reseñan los trabajos de Oliva Sabuco, de Alcaraz, cuya obra fue publicada a finales del siglo XVI y una de su parte, Vera Medicina, ha sido traducida al inglés recientemente; y de Juan Fragoso, médico de Toledo que en el siglo XVI abogaba por escribir libros científicos en latín y en lengua vulgar para facilitar la difusión de los conocimientos científicos.

Según los investigadores a cargo del proyecto ‘De Antiquis Libris Sanitate’, la recuperación de estos tratados médicos medievales y renacentistas no es una mera labor de erudición, sino que constituye “un interesante complemento en la formación humana, incluso intelectual, para los profesionales sanitarios que redunda en beneficio de la sociedad”.

El primer rédito social de esta labor de búsqueda en archivos y bibliotecas será una exposición que mostrará ejemplares de los libros localizados para que puedan admirarlos tanto los profesionales de la ciencia médica como todos los ciudadanos interesados en los libros, la ciencia sanitaria y la historia de nuestra tierra.

Por el momento, se ha publicado ya un artículo en ‘Apuntes de ciencia’ el boletín científico que edita la Gerencia de Ciudad Real y se ha impartido una charla en la Facultad de Medicina de Ciudad Real.

Asimismo, ya se ha concertado fecha este otoño para una conferencia en la Biblioteca Pública del Estado de Ciudad Real y ha sido aceptada una comunicación para la sección de historia de un congreso nacional de Oftalmología.