El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha inaugurado el V Foro Económico Español de Castilla-La Mancha, un evento celebrado en el Cigarral de las Mercedes que reúne a empresarios, sindicatos y expertos para debatir sobre los desafíos de la región en el contexto nacional e internacional. En esta quinta edición, organizada por el diario digital El Español, el mandatario ha puesto de relieve la buena marcha del pacto entre empleadores y sindicatos, destacando la capacidad de Castilla-La Mancha para adaptarse a las circunstancias y aprovechar las oportunidades económicas.
García-Page ha subrayado que la estabilidad política en la región ha facilitado la llegada de inversiones. Este clima favorable se ha visto como un colchón que apoya a los emprendedores que desean iniciar proyectos en el territorio. A lo largo de su intervención, ha contrastado la situación actual con los periodos de recortes y pérdida de población que caracterizaron a la comunidad en años anteriores, situación que, según sus palabras, afectó gravemente al Producto Interior Bruto y a la cohesión social.
El presidente ha abordado además la tramitación del nuevo Estatuto de Autonomía, criticando al Partido Popular por lo que considera una traición a los compromisos adquiridos en este ámbito. García-Page ha expresado su deseo de que rectifiquen tanto en Castilla-La Mancha como en las instancias superiores en Madrid, alertando sobre las “severísimas consecuencias” que conllevará el incumplimiento de estos acuerdos.
En otro punto de su discurso, ha catalogado como “anómala” la falta de Presupuestos Generales del Estado, en medio de una situación política que ha descrito como dolorosa. García-Page ha abogado por una reestructuración de estos presupuestos, sugiriendo que deberían evolucionar hacia un marco más estable y notablemente más amplio, a semejanza de lo que ocurre en la Unión Europea.
Por último, el presidente ha reflexionado sobre la reciente desclasificación de documentos relacionados con el 23-F, señalando que este evento representa un capítulo importante en la historia contemporánea de España. Ha manifestado que la comunidad debe sentirse orgullosa de haber superado un periodo crítico y que el sistema constitucional vigente se basa en las lecciones aprendidas de aquella crisis.

















