La tarde en los estudios de Mediaset prometía un intercambio de ideas ameno, pero lo que comenzó como un diálogo entre Fran Rivera y los colaboradores del programa «En boca de todos» terminó en una tensa disputa que dejó a todos sorprendidos. El torero, conocido por su carácter fuerte, se vio envuelto en una situación incómoda tras una desafortunada salida de tono que tuvo lugar en directo.
Todo comenzó con las reacciones al otro lado del océano, donde Rivera alzó la voz en redes sociales para celebrar lo que consideraba una gestión histórica de Donald Trump: la captura de Nicolás Maduro. “Ha puesto la primera piedra para liberar a un país maravilloso”, comentó el hijo de Carmina Ordóñez, generando un aluvión de reacciones. Pero no se detuvo ahí. En un video que se viralizó rápidamente, el torero instó a Trump a “seguir” con su labor, lanzando un críptico “Mire para acá, que aquí hay cosas que huelen a chamusquina”.
La polémica se intensificó cuando, durante su intervención en el programa, tuvo que aclarar sus comentarios. “No he señalado a nadie. Señalo a los que se han beneficiado de la dictadura de Maduro. ¿Quiénes? Yo no lo sé”, se defendió Rivera, a la vez que aludía a la responsabilidad de ciertos medios en la difusión de información relacionada con Venezuela.
Sin embargo, la conversación dio un giro inesperado cuando uno de los colaboradores, Paco Álvarez, desvió el tema hacia un plano más personal. “Usted considera como su notable conocimiento como extorero, ex mal torero, por cierto…”, comenzó a decir Álvarez, pero el presentador, Nacho Abad, intervino rápidamente para cortar la situación, convencido de que no era el rumbo adecuado para la discusión.
El ambiente se tornó aún más tenso cuando Fran Rivera, visiblemente frustrado, decidió poner fin a su participación. “Nacho, yo no he venido aquí para esto ni a aguantar que me insulten. Lo siento mucho. ¡Feliz Navidad!”, declaró antes de desconectar su conexión, dejando al público y al resto del equipo en estado de shock.
Abad intentó recuperar la situación, defendiendo a Rivera y afirmando que nadie debía ser tratado con falta de respeto, sobre todo en un programa que busca un intercambio de ideas. “No pega en ese momento. Yo me disculpo también”, concluyó el presentador, reconociendo la falta de tacto del comentario improcedente.
Este incidente no solo refleja la mezcla de emociones que pueden surgir en programas en vivo, sino que también pone de manifiesto la toma de posiciones sobre temas políticos que pueden desbordar un intercambio de pareceres. Sin duda, el suceso ha generado un eco considerable, tanto en el plató como en las redes sociales, donde las opiniones se siguen multiplicando, dejando a la audiencia a la expectativa de cómo se desarrollará la historia en el futuro.

















