Un conocido yogui dijo que “No siempre puedes controlar lo que sucede en el exterior, pero siempre puedes controlar lo que sucede en tu interior”. Fiel a esta máxima, Estival Cuenca eligió que fueran Cristina de la Ossa y Vibra los encargados de inaugurar la edición de este año, el primer gran evento cultural que se celebra en Cuenca tras el confinamiento.

Estival Cuenca ha conseguido finalmente superar todas las barreras, protocolos y temores para reunir a lo largo de esta semana a artistas de la talla de Rodrigo Cuevas, Andrea Motis, Derby Motoreta’s Burrito Kachimba o Rosario la Tremendita, entre otros numerosos nombres,  en los escenarios al aire libre instalados en el Parador de Cuenca y en el Museo de Paleontología. Estival Cuenca tradicionalmente ocupa la última semana de junio y primera de julio, pero este año decidió retrasar sus fechas para poder adaptarse a la nueva normalidad.

Gentes de todas las edades, reunidas en este tradicional encuentro festivalero de yoga, se congregaron ayer domingo en los jardines del Parador de Cuenca para dar la bienvenida a Estival Cuenca. Relajación y silencio humano total con el que Cristina de la Ossa reconectó a los asistentes a su propio cuerpo. Saludos al sol que a esa hora todavía no parecía dar tregua. Ejercicios de estiramiento y posturas que aprovechaban el espacio mágico en el que se celebra este encuentro. Mientras los asistentes “giraban el torso en dirección al Parador” siguiendo las instrucciones de Cristina, la música acompañaba la práctica de esta milenaria disciplina hindú.

Un encuentro que sirvió para meditar, reunir, conectar, otorgar y concentrar la mente en este espacio paisajístico declarado Patrimonio de la Humanidad en un día especialmente simbólico tras tantos meses de confinamiento y ansiedad vital.

Tras la práctica de yoga y con los asistentes ocupando sus esterillas en lugar de las habituales sillas, llegó el turno de Vibra, que a través del chelo, las percusiones, el teclado y los instrumentos de fabricación artesanal, a los que iban añadiendo pequeños fragmentos de voz, consiguieron completar esta primera velada de Estival Cuenca.

Estival Cuenca comenzó respirando Naturaleza 1

Texto y fotos de Evelyn Mardomingo