Si estás harto de relojes que prometen medir el café que bebes y el aire que respiras, el Samsung Galaxy Fit3 llega para devolverte la cordura: una pulsera con pantalla de reloj que se limita a lo que realmente usas —pasos, pulsaciones, sueño y notificaciones— y cuesta menos que una cena de viernes. Ajustas la correa, das un par de toques y te olvidas de él hasta que vibra. Esa sensación de “va solo” es su mejor carta de presentación.
El Galaxy Fit3 ocupa el hueco que dejó la Galaxy Fit Pro y se coloca justo debajo del Galaxy Watch. Su caja es de aluminio anodizado, pesa 18,5 g y lleva una pantalla AMOLED de 1,6 pulgadas que se ve mejor que la de cualquier Mi Band. Samsung ha cambiado el cierre tradicional por un pasador rápido que se abre con una uña y cierra con clic; el único botón físico te devuelve a la esfera. No hay rueda giratoria, ni micrófono, ni altavoz. Todo lo que sobra se ha quitado para que la batería dure casi dos semanas y el precio se quede en torno a 60 euros.

Samsung Galaxy Fit3 — pulsera-reloj con AMOLED 1,6″ y 13 días de batería
Pantalla AMOLED de 1,6 pulgadas, más de 100 modos deportivos, monitorización del sueño y la frecuencia cardíaca, autonomía de hasta 13 días y carga rápida (65% en 30 minutos). Resistencia 5ATM y solo 18,5 gramos de peso.
Ver precio en AmazonPara quién es (y para quién no) el Galaxy Fit3
Ideal si buscas: controlar tu actividad diaria sin perder el móvil de vista, nadar ocasionalmente, dormir con algo ligero en la muñeca y cargar un aparato menos de lo que lavas el cabello. No es para ti si necesitas GPS autónomo para salir a correr sin móvil, contestar llamadas desde la muñeca o instalar apps de terceros. El Fit3 no las acepta: es Samsung o nada.
Tampoco sirve como sustituto de un reloj de gama alta. Carece de altímetro barométrico, no mide la temperatura de la piel y el VO2 max es una estimación, no un dato médico. Pero compensa con una comunidad enorme: cualquier duda sobre sincronización o esferas aparece resuelta en foros de Xataka o Reddit en cinco minutos.
Cómo se usa a diario
Desembuchas la caja, pones el Fit3 a cargar diez minutos —basta para un día— y emparejas con Samsung Health. Si tu móvil es Android, la app te pregunta si quieres responder a WhatsApp con mensajes predefinidos; si tienes iPhone, solo ves la notificación. Desde la pantalla principal deslizas hacia abajo para ver el tiempo, hacia arriba para accesos rápidos (linterna, música, localizar móvil) y hacia los lados para widgets: pasos, sueño, frecuencia cardíaca, SpO2 y estrés. Puedes cambiar el orden desde el móvil.
El reloj detecta automáticamente cuando empiezas a andar, correr o montar en bici. Si te lanzas a una clase de HIIT, selecciónala manualmente: tiene más de 100 perfiles. Al terminar, sincroniza el entrenamiento con Samsung Health y, si has llevado el móvil, dibuja el recorrido con el GPS del teléfono. Sin móvil, guarda duración, calorías y zonas de pulso.
Diferencias claras frente a Mi Band 8 y Honor Band 7
La pantalla es el punto fuerte: 1,6 pulgadas AMOLED frente a 1,47 en la Mi Band. El brillo alcanza los 1.000 nits; en plena playa de Valencia ves los datos sin sombrearte. El cuerpo de aluminio se nota más frío y sólido que el plástico de Xiaomi, y el pasador rápido no se abre solo cuando te pones la mochila.
La autonomía se equilibra: Mi Band promete 16 días, pero con la pantalla siempre encendida baja a 6-7; el Fit3 mantiene 10-11 con Always On Display activado. El cargador magnético del Samsung es más ancho que el de Xiaomi, pero el imán encaja con tanta precisión que puedes dejarlo colgando de la mesilla sin que se desconecte.
En cuanto a software, Samsung Health ofrece programas de entrenamiento guiado que Mi Fit no tiene: plan de 5 km en 4 semanas, retos mensuales entre amigos y medición de grasa corporal si tienes un smart scale de la marca. Honor Band 7, por su parte, incluye micrófono para asistente de voz, pero su app Health no está tan pulida y las esferas son menos variadas.

Mantenimiento y trucos para alargar la vida útil
El cristal es de plástico reforzado, no zafiro: evita apoyar la muñeca en paredes rugosas cuando hagas flexiones. En la piscina, enjuágalo con agua dulce tras cada sesión; la sal desgasta los sellos. La correa de silicona aguanta bien el cloro, pero si la hueles a sudor, desmóntala y frotala con un cepillo de dientes viejo y jabón neutro.
Para que la batería cumpla los 13 días oficiales, desactiva el Always On Display, limita las notificaciones a las apps imprescindibles y actualiza el firmware solo cuando esté por encima del 50 %. Samsung suele lanzar parches cada dos meses que mejoran la precisión del sueño y añaden nuevas esferas; la actualización tarda cinco minutos y no borra tus datos.
Dónde comprarlo y qué versión elegir
El Fit3 se vende en dos tallas de correa —S/M y L— pero el módulo es el mismo. Elige color según el uso: negro mate para el día a día, plata o rosa si lo vas a combinar con relojes de vestir. En Amazon suele rondar los 59 euros; en la Samsung Store oficial a veces lo suben a 69 € pero incluyen dos años de garantía y devolución gratis hasta 60 días. Si lo pillas en el marketplace, fíjate que el vendedor sea “Amazon EU” para evitar importaciones sin garantía española.
Los accesorios oficiales se limitan a correas de silicona a 25 € y un cargador de repuesto por 15 €. En AliExpress hay correas de tela y metal desde 6 €, pero pierden la certificación 5 ATM; úsalas solo para ir a la oficina.
Si solo importa el precio, hay alternativas chinas por unos 30 €, como las que analizamos en El smartwatch Zeblaxe Btalk 3 a 31 €.
Preguntas frecuentes
¿Tiene GPS propio el Galaxy Fit3?
No. El Fit3 usa el GPS del móvil para dibujar la ruta. Si sales a correr sin teléfono, graba duración, distancia estimada y pulso, pero no el mapa. Para GPS autónomo necesitas un Galaxy Watch.
¿Puedo contestar WhatsApp desde la muñeca?
Solo con Android. Aparecen hasta cinco respuestas predefinidas que puedes editar desde Samsung Health. En iPhone solo ves la notificación; para responder sacas el móvil.
¿Qué garantía ofrece Samsung en España?
Dos años desde la fecha de compra oficial. Cubre defectos de fábrica y actualizaciones de firmware. La batería está incluida si su capacidad cae por debajo del 80 % en el primer año.
¿Se puede nadar con él en el mar?
Sí, tiene certificación 5 ATM y IP68. Tras nadar en agua salada, enjuágalo con agua dulce y seca la correa para evitar que el salitre dañe los sellos.
¿Cuánto tarda el cargador magnético?
De 0 a 65 % en 30 min; carga completa en poco más de una hora. El cable es USB-C y pesa 15 g, ideal para llevarlo en el bolsillo del gimnasio.
¿Funciona con iPhone?
Sí, pero con merma: no hay respuestas rápidas, ni control de música en iOS, ni sincronización de esferas de terceros. Samsung Health para iOS recibe notificaciones y sincroniza sueño, pasos y entrenamientos, pero la experiencia es más fluida en Android.

















