La Escuela de Verano 2018, organizada por el Centro Infanto-Juvenil de Argamasilla de Alba, llega al ecuador de este verano cargada de actividades de todo tipo, como la visita de Ecoembes o la salida y actividad de pintura en el Parque de los Derechos Humanos, además de seguir con los talleres y juegos programados, como los de cocina, informática, juegos populares, piscina o ludoteca y a las que se suman las dinámicas propuestas por las monitoras para los usuarios y usuarias de la Pequeteca (28) y de Ludoteca (40).

El miércoles 25 de julio, una parte de la ludoteca realizó una divertida salida al Parque de los Derechos Humanos, donde los chicos y chicas, en una primera fase, recibieron una charla informativa, posteriormente pintaron y decoraron la peana que sujeta el globo terráqueo, situado en el centro del parque, con unas manos que representan algunos de los derechos fundamentales sobre los que se debe sustentar la convivencia y el respeto a los demás en todo el mundo. Durante el desarrollo de la actividad, los jóvenes pintores, recibieron la visita del concejal de Juventud, Enrique Peces, que les animó a poner esmero en la tarea que estaban desempeñando, pero mucho más en conocer y preservar los derechos humanos.

En una segunda fase, se escribirán algunos de los derechos en los largos antebrazos y en cada mano una letra formando todas juntas las palabras: “Derechos Humanos”, los cuales se incluyen en la Declaración Universal, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948, “como un ideal común para todos los pueblos y naciones”.

Inculcar a los más pequeños y pequeñas el respeto por el medio ambiente, generar el menor número de residuos posibles y aprender a reciclar es una tarea en la que el Centro Infanto-Juvenil está muy implicado. Por ello, el jueves 26, recibieron la visita de Ecoembes, una organización que cuida del medio ambiente a través del reciclaje y el ecodiseño de los envases en España, que llegó a través del Programa de Educación Ambiental promovido por la JCCM.

Mediante una teatralización, donde también se incluían diferentes juegos, los niños y niñas de la Pequeteca y Ludoteca aprendieron como afectan a la naturaleza los residuos que arrojamos al campo o al mar, y la importancia del reciclaje de estos para la conservación del medio ambiente.

Además, la teatralización estaba dirigida a enseñar la diferenciación de los residuos y cuál es el color del contenedor al que deben ser echados, colaborando con ello a la realización de un reciclaje más eficaz.

Pero no todo es reciclar, abrir el grifo del agua exclusivamente lo necesario, apagar las luces o aparatos eléctricos que no utilicemos, también son medidas que ayudan a la conservación del medio natural.