EnchufeSolar, empresa líder en autoconsumo solar en el sector industrial andaluz y una de las de mayor crecimiento en el ámbito nacional, continúa desarrollando su plan de expansión con la adhesión de una nueva franquiciaen esta ocasión en la ciudad de Toledo. Con esta nueva incorporación, que surge con motivo de la alta demanda de su oferta en Castilla-La Mancha, la compañía busca facilitar sus soluciones de energía eficiente y limpia –autoconsumo solar, recarga de vehículo eléctrico y servicios de eficiencia energética– en toda la región, así como en la zona central peninsular. De esta forma, junto a las de Valencia, Castellón, La Coruña, Salamanca y Madrid, la de Toledo será la sexta delegación de EnchufeSolar en nuestro país, a la que previsiblemente se sumarán dos más en el norte y Cataluña en los próximos meses.

La nueva oficina, ubicada en la avenida Río Valdecaba de Toledo, estará dirigida por Andrés Merino, profesional de dilatada y reconocida trayectoria en el mundo de la energía y el mantenimiento industrial. “Las posibilidades de aprovechamiento de la energía solar en nuestra comunidad son de las más prometedoras del país. Esto es algo que, desde nuestra experiencia en el sector energético, sabíamos que debíamos trasladar a ciudadanos y al tejido empresarial, no solo por el importante ahorro económico, sino por hacerles promotores de un futuro mejor en términos medioambientales” ha explicado Merino. “Para ello, cualquier forma de emprendimiento debía venir de la mano de un agente experto y consolidado en este ámbito concreto como es EnchufeSolar” ha añadido el responsable de la delegación.

Castilla – La Mancha, una región hecha para la energía solar

En la actualidad, la energía solar fotovoltaica está experimentando un importante crecimiento en Castilla-La Mancha: su situación geográfica y su climatología hacen de la comunidad una de las de mayor radiación solar del país con más de 3.000 horas de sol anuales de media. A estas favorables condiciones, se suma el apoyo del Gobierno castellano-manchego a través de políticas y ayudas económicas que ponen de manifiesto una clara apuesta por el desarrollo sostenible de la región con energías limpias. En concreto, durante el presente año, se han promovido subvenciones para actuaciones de impulso a la transición energética por un importe cercano a los 52,2 millones de euros.

Gracias a este contexto, Castilla-La Mancha cuenta ya con más de 11.000 instalaciones que suman cerca de 2.000 megavatios (MW) de potencia, al tiempo que se encuentran en tramitación más de 300 proyectos que supondrán unos 7.500 MW adicionales.