Los trabajadores de la fábrica de Brahm en Manzanares (Ciudad Real) se han concentrado este 23 de abril a las puertas del centro productivo para exigir a la dirección de la multinacional una subida salarial que les permita recuperar poder adquisitivo. La movilización, convocada por el comité de empresa con el respaldo de UGT y CCOO, ha reunido a una parte significativa de la plantilla en una jornada que se ha desarrollado sin incidentes.
La protesta llega tras varias rondas de negociación del convenio sin acuerdo. La parte social reclama una actualización salarial que tenga en cuenta el incremento del coste de la vida acumulado en los últimos años y un calendario de mejoras hasta 2028. La empresa, especializada en componentes industriales, ha aportado durante décadas empleo cualificado al corredor industrial de Manzanares y Tomelloso.
Las claves de la negociación del convenio
Según han trasladado los sindicatos, la propuesta de la representación laboral incluye una subida del 4 % anual hasta 2028, una cláusula de revisión vinculada al índice de precios al consumo y mejoras en complementos como el plus de nocturnidad, los pluses de penosidad y las horas extraordinarias. La dirección, por su parte, ha movido posiciones en las últimas mesas, pero todavía no ha presentado una oferta que el comité considere asumible.
- Subida salarial del 4 % anual hasta 2028 con cláusula de revisión.
- Mejora de los pluses de nocturnidad y penosidad.
- Cobro real de las horas extraordinarias.
- Estabilidad de las plantillas frente a la temporalidad.
- Mantenimiento de la actividad y la inversión en la planta de Manzanares.
Las claves del bloqueo y los detalles del calendario hasta 2028 se ampliaron al día siguiente con una segunda concentración recogida en la crónica de la jornada del 24 de abril. Las dos jornadas forman parte de un calendario que la representación social no descarta endurecer si la negociación no avanza.
Antecedentes de un conflicto laboral con recorrido
El conflicto en la planta de Brahm Manzanares no es nuevo. En octubre de 2024, CCOO denunció una serie de despidos que el sindicato calificó de arbitrarios y a comienzos de 2024 la fábrica ya había vivido concentraciones en defensa de los puestos de trabajo. La actual movilización se sitúa, por tanto, en un contexto de tensión sostenida entre la dirección y la representación de los trabajadores.
Manzanares concentra una de las plataformas industriales más dinámicas de Castilla-La Mancha, con un tejido productivo donde el sector del metal y el de componentes pesa de forma decisiva en la generación de empleo. Los sindicatos recuerdan que el mantenimiento del poder adquisitivo de las plantillas es clave para que los pueblos de la comarca no pierdan población joven.
Posición sindical y posibles pasos siguientes
UGT y CCOO han subrayado que las concentraciones a las puertas de la fábrica son sólo un primer paso. La parte social no descarta convocar una huelga si la dirección no presenta una oferta razonable en las próximas semanas. Los sindicatos defienden que las cuentas de la multinacional permiten asumir la subida planteada y reclaman un compromiso firme con la planta de Manzanares.
Preguntas frecuentes
¿A qué se dedica la fábrica de Brahm en Manzanares?
La planta opera en el sector industrial y produce componentes para distintas líneas de fabricación. Es uno de los centros productivos relevantes en el cinturón industrial de Manzanares, en la provincia de Ciudad Real.
¿Qué piden los trabajadores?
Una subida salarial del 4 % anual hasta 2028 con cláusula de revisión, mejora de los complementos retributivos y compromisos de estabilidad de las plantillas. La negociación se desarrolla en el marco del convenio colectivo de empresa.
¿Qué sindicatos respaldan la movilización?
El comité de empresa convoca las protestas con el respaldo de UGT y CCOO, las dos organizaciones con mayor representación en la planta. Ambos sindicatos insisten en la vía del diálogo y advierten de que la presión se mantendrá.
¿Hay riesgo de huelga?
La parte social no la descarta si la negociación del convenio no avanza. Por el momento se mantiene un calendario de concentraciones a las puertas de la fábrica.

















