Coco Comín sorprendió a muchos al revelar detalles internos sobre su experiencia como jurado en Operación Triunfo durante los años 2008 y 2009. En una entrevista con Crónica Global, la coreógrafa explicó que las decisiones sobre qué concursantes eliminar se tomaban antes incluso de ver las actuaciones. «Te dicen ‘tú hoy eliminas a este y Risto hoy elimina a este’ antes de ver la actuación», expresó.
Estas declaraciones, dadas en septiembre de 2021, confirmaron la manipulación dentro del formato del programa, impactando a los seguidores de Coco Comín y OT. Comín mencionó su dificultad al tener que eliminar a Pablo López, a pesar de su excelente actuación, como uno de los momentos más dolorosos.
Lo que la producción decidía por ella
Según Comín, los jurados recibían órdenes claras sobre quién debería ser eliminado esa noche, sin considerar el rendimiento en el escenario. Esta revelación pone en duda la credibilidad del concurso y transforma las valoraciones públicas en meras actuaciones.
El caso Pablo López que no pudo defender
El caso más emblemático de esta manipulación fue la eliminación de Pablo López, que, según Comín, realizó una actuación perfecta. Pese a ello, se le ordenó eliminarlo. López terminó siendo el segundo finalista de esa edición, con el 45% de los votos, frente al 55% de Virginia Maestro.
Por qué esto revela algo mayor sobre los talent shows
Las declaraciones de Comín ofrecen una mirada crítica hacia cómo operan los grandes formatos de entretenimiento, donde los productores controlan las narrativas, afectando la autenticidad del concurso.
Disipando dudas que todos tenemos
Las preguntas sobre si Comín inventó la historia o por qué aceptó participar se abordan, destacando que sus declaraciones se apoyan en testimonios similares de otros participantes y que la coreógrafa no estaba al tanto de estas prácticas al unirse al jurado.
Lo que cambió tras la confesión
Aunque las declaraciones de Comín no terminaron con el formato, sí agregaron presión sobre su transparencia. Operación Triunfo intentó distanciarse de las prácticas de ediciones anteriores al regresar en 2017. Por su parte, Comín continuó su carrera lejos de la televisión, enfocándose en la dirección de musicales y su escuela de danza.
La sinceridad de Comín sobre su experiencia continúa generando discusiones sobre la autenticidad de los reality shows y la integridad de sus participantes y jueces.

















